Soy docente suplente hace 10 años. Me he desempeñado en la educación general básica, en la dirección de Jóvenes y Adultos y en la modalidad artística.
Hace tiempo que estamos trabajando con varios docentes de la provincia tratando de afrontar la situación que padecemos. Lo hacemos tanto en el sindicato como en reuniones que nosotros mismos hacemos autoconvocándonos.
Lamentablemente, no hemos sido escuchados.
Esta, es la primera vez que recurrimos a los medios de comunicación para plantear la grave problemática que nos afecta.
Por ello, quiero empezar exponiendo brevemente la situación que nos aqueja, en la búsqueda de aclarar y desarrollar el tema de los docentes suplentes.
Sucede que aquel que ingresa a trabajar lo hace bajo la reglamentación vigente, en este caso, el Estatuto del Docente y, por lo tanto, el trabajador no goza de ninguna garantía.
De tal manera, el docente suplente, si se enferma, se le reserva el cargo pero no se le pagan los días en los que estuvo enfermo. Además, si es un hijo del docente el que se enferma, de la misma manera está autorizado a faltar, pero también se le descuentan los días.
El docente suplente no puede faltar por “causas particulares”, ni por días de estudio porque, si lo hace, le descuentan esas jornadas.
Algo grave, además, ocurre con los docentes suplentes que cumplen doble turno. En estos casos, el ítem correspondiente al incentivo docente se paga sólo por uno de los cargos en casos iguales y con idénticas tareas y responsabilidades que cualquier otro docente.
Creo que es necesario que se sepa que, si por cualquier caso se debe renunciar a la suplencia, se le retiene al docente el bono puntaje y sin éste no se puede trabajar en otro lugar, ya que es requisito indispensable poder acceder a concurso por el cargo.
Propongo, para dimensionar el problema, que imaginemos el caso de un docente que toma su cargo en febrero y su contrato termina en diciembre.
Creo, en definitiva, que hay muchas situaciones más que discriminan la labor de los docentes y que se contraponen con el derecho constitucional.
Hemos planteado estas inquietudes al senador provincial Guillermo Amstutz, como miembro de la comisión de Educación, y en una reunión a la que estaban invitados todos sus miembros pero a la que sólo concurrió el mencionado legislador.
También, lo hemos informado sobre el tema al diputado nacional Jorge Alvaro.
A la espera de soluciones, creemos que lo que hacemos y lo que decimos en esta carta es mucho más que reclamar un sueldo.
Es pedir por condiciones dignas de trabajo.