En los últimos días el Vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, ha sido atacado desde distintos frentes.
"No se termina de entender cuál es su presencia. Las decisiones se toman en un solo lado", afirmó el Jefe de Gabinete, quien consideró que "no es conducente" la reunión con gobernadores que tuvo el Vicepresidente porque "las decisiones las toma la Presidenta". Afirmando además que, con esta actitud, Julio Cobos ”ha dañado la democracia”.
Nos parece un desatino mayúsculo esa apreciación, dado el rol vital que significa el cargo en la estructura de nuestra democracia. El Vicepresidente se expresa en la búsqueda de consensos configurando un rol de institucionalidad que fortalece el sistema democrático.
Se ha dicho también que solo reemplaza al Presidente ¿tan triste papel le puede corresponder al segundo cargo de jerarquía en el marco de la voluntad popular? ¿Creerán algunos que un vice debe sólo dedicarse a rescatar frases famosas y repartirlas entre los Senadores?
El Vicepresidente no solo puede opinar sino que también es saludable que lo haga, ya que forma parte de una coalición que recibió el apoyo de la mayoría de los argentinos. Al articularla, Cobos, prometió en esta nueva etapa bregar por tener mas calidad institucional, es positivo que su accionar sea considerado con aquel compromiso.
Tampoco dejan de ser llamativas las expresiones de la Sra. Carrió, líder de un partido supuestamente opositor, que en la misma línea argumental, aún más temeraria, expresa que su actitud republicana es una actitud golpista.
Solo pueden entenderse expresiones tan destempladas, si se analizan desde una perspectiva de un estado de ánimo perturbado y mezquino, sin medir las consecuencias de tales afirmaciones.
La pacificación de la Nación y la permanente vocación de construir consensos, cómo así también impulsar un diálogo abierto, franco y con sentido común, es un imperativo de las horas que vive nuestro país. El accionar del Vicepresidente Julio Cobos está en completa sintonía con estas demandas de los ciudadanos argentinos.