El día 16 de julio y la madrugada del 17 del corriente año, el Congreso de la Nación se reunió para debatir la resolución 125 sobre retenciones a la renta agrícola, tras una intrincada situación por la que atravesó el país durante 120 días.
Esto sucedió mientras el ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner, y la actual presidenta de los argentinos, Cristina Fernández, en conjunto con su gabinete, convocaron a la dirigencia de las distintas fuerzas políticas del país, alineadas al gobierno, a “concentrarse en plaza de los Dos Congresos”.
Ante esta realidad, y después de escuchar 16 horas de debate, los argentinos apoyamos fervientemente la decisión del Ing. Julio Cobos. Todo el pueblo apoyó lo expresado oportunamente por el presidente del Senado y dejó sentada una posición en forma clara y contundente, la de terminar con la hegemonía del poder político, la de buscar consensos y no votos.
Cobos no votó por él sino por el pueblo, votó por el compromiso que asumió con los argentinos el 10 de diciembre, votó por una política democrática que muchos argentinos no entienden, especialmente algunos militantes políticos de la Concertación.
La Concertación es la firme convicción de que el ejercicio de la política no entra en conflicto con los valores éticos, posee acciones éticas que conducen a resultados eficaces para el bien común de la gente, para vivir con dignidad.
Son muchos los que ocupan un lugar en la gestión del Ing. Julio Cobos, opinando sobre las distintas acciones llevadas a cabo, siendo fieles a nuestras convicciones, y no subiéndonos al tren del éxito por el cual atraviesa el Presidente del Honorable Senado, como tampoco la de tener un sueldo a fin de mes, siendo que hay muchos militantes que comparten también lo decidido por el vicepresidente, y al día de la fecha no ocupan un espacio en la gestión.
Creemos firmemente y apoyamos lo manifestado por Julio Cobos, creemos que en política no se hace lo que se puede, no se hace lo que se quiere, se hace lo que se debe, esa fue la determinación del Ing. Cobos para los argentinos.
Nosotros como militantes de la Concertación no vamos a privilegiar los resultados electorales del 2007 ni del 2011. Nuestra preocupación no es cortoplacista ni “resultadista”, buscamos el consenso de la gente desde el 2001. Nuestro deber es construir y consolidar un partido político para los años venideros, ese es nuestro objetivo fundamental, pero sin militantes que no entiendan las decisiones lógicas adoptadas.
Necesitamos preservar y no olvidar la causa que nos motiva hoy en día, necesitamos preservar el partido para el futuro, diseñar una estrategia que marque el rumbo a seguir y comprometerse a llevarla a cabo, en el marco de lo que hoy denominamos Concertación.
La construcción de una mejor país no pasa por obtener mejores resultados electorales, la de tener un sueldo a fin de mes, sino por retornar a nuestros principios, renovar el vínculo con la gente, y obtener el consenso de todos y reafirmar la convicción de las bases que nos inculcaron desde nuestros inicios en la militancia.