Ahora, la meta es el consenso

Le decisión tomada en el Senado de la Nación respecto de la Resolución 125 abre nuevas expectativas. Bueno sería que ahora, en un marco de respeto a la institucionalidad, se logre un acuerdo conciliado en el que se prioricen temas fundamentales como la recuperación de las economías regionales y un concreto y efectivo ejercicio de federalismo.

Ante la decisión de Julio Cobos de no acompañar el proyecto oficialista sobre las retenciones, planteado en la Resolución 125, y en medio del estupor que se ha generado, debemos empezar a pensar que se abre en el país un abanico de posibilidades que no deben ser desaprovechadas.

Para ello, de manera urgente, hay que separar la paja del trigo y no permitir que las rivalidades y los celos políticos ocupen el centro de la escena. Al respecto, lo fundamental es no olvidar cuáles son las razones de fondo que nos llevaron al histórico momento en que Cobos hizo ejercicio de su decisivo cargo. 

Argentina, desde hace más de cuatro meses, en presa de una lucha irresuelta de poder. Unos piensan una cosa y otros, otra, está claro. Tan claro como que el telón de fondo también puede ser interpretado como una mera cuestión de dinero.

Sin embargo, ni bien evolucionaba el conflicto, deudas pendientes fundamentales de la república fueron saliendo a la luz. Especialmente, hablamos del federalismo burlado.

Por ello, remarcamos que lo importante ahora es no perder el norte respecto de reivindicaciones fundamentales, como la recuperación de las economías regionales.

Desde este diario, desde que el conflicto se inició, hemos bregado por del debate institucional, el aporte de ideas, el consenso, la defensa de la autonomía provincial. Ahora, hay una ocasión más que propicia para levantar estas banderas, en lugar de las del odio, la ceguera y el revanchismo.

Hay algo muy importante que dijo Cobos: “No puedo votar una ley que no va a resolver nada”. Y tiene razón. ¿O acaso alguien cree que si votaba afirmativamente el problema con el campo hallaría solución? Jamás la solución será tal, en este caso, si no es consensuada.

Esta es la difícil tarea que tienen ahora por delante nuestros representantes: hallar una solución que contemple los temas de fondo que aquejan a la Argentina profunda. El pueblo argentino, les quedará eternamente agradecidos.