Lo bueno y lo malo del conflicto

El conflicto entre el campo y el Gobierno le ha producido a la sociedad más problemas que soluciones. Sin embargo, un viejo dicho nos recuerda que “de las peores crisis surgen los cambios que hacen falta”.

En una situación comparable a los dolores que produce el parto, la Argentina está viviendo momentos decisivos. Ambos sectores lo ven así.

Desde el campo, se sugiere que ha llegado el día en que el pueblo supervise la democracia representativa y, levantando banderas que suele enarbolar la izquierda, insta al cambio hacia una democracia “participativa”.

Desde el Gobierno, en tanto, se sostiene que se está dando la madre de todas las batallas entre la democracia plena y la influencia de las eternamente poderosas corporaciones del agro.

Con una mirada a vuelo de pájaro del conflicto, alejados de las discusiones banales en las que todos los días nos enredamos, podemos decir que, también, se avizoran secuelas positivas.

Consultamos al periodista y escritor Reynaldo Sietecase al respecto. Él, también ve dos facetas en el conflicto.

"Una buena y una mala. La buena: la Presidenta de la Nación decidió hacer lo que tendría que haber hecho hace cien días, mandar el proyecto de retenciones móviles al Congreso para su discusión. La mala: mandó un paquete cerrado que impide discutir, por ejemplo, el monto de la alícuota”.

Sietecase sostiene: “ergo el debate será recortado”.  Sin embargo consideró que, “igual, es un avance”.

Aclaró su postura personal –algo poco usual en el periodismo, pero que resulta sano para promover la conciencia crítica de los por ellos informados- y dijo que “estoy de acuerdo con la aplicación de retenciones a la renta extraordinaria, pero no comparto ni la forma ni el modo en que se las aplica sin mirar a quien (lo mismo al grande que al pequeño), ni con el destino que el gobierno le da al gravamen (es no coparticipable con las provincias y municipios)”.

En tanto, analizó que “también me parece un error político grave que el gobierno no haya podido cerrar un conflicto que era evitable primero y luego fácil de resolver. Esta instancia parlamentaria descomprime pero no cierra la cuestión".

Lo bueno y lo malo, según MDZ

 

Lo bueno:

. La discusión fue enviada al Congreso, y eso fortalece la discusión institucional del tema.

. Los legisladores se ven obligados a consultar, aunque indirectamente, con quienes los votaron en sus provincias y, por lo tanto, su actuación será evaluada con un indicador al alcance de la mano de todos, debido a la difusión masiva del conflicto.

. Hay legisladores oficialistas que salieron a proponer reformas al proyecto del Gobierno.

 

. El nuevo impulso alcanzado por el debate de ideas políticas en el país.

 

. El rol de Cobos y los partidos de la Concertación, que trabajaron como aliados pero que sostuvieron su posición que garantiza el equilibrio.

 

. La notable participación de la sociedad en las manifestaciones públicas.

 

. El masivo pedido de “diálogo” formulado por el conjunto de quienes hicieron cacerolazos o marchas.

Lo malo:

. El proyecto se mandó al Congreso a “libro cerrado” y puede llegar a aplicarse la “obediencia debida” de los legisladores afines al Gobierno.

 

. La continuidad del paro del campo y de los cortes de rutas.

 

. El desabastecimiento.

 

. La promoción del divisionismo entre los argentinos.

 

. La utilización para fines partidarios de la Cadena nacional de Radio y TV.

 

. El destino de fondos públicos a la campaña publicitaria de convocatoria al último acto de Cristina en Plaza de Mayo y el pago de vituallas a los manifestantes.

 

. Los agravios recibidos por los dirigentes de las Confederaciones Rurales Argentinas en Plaza de Mayo y que terminarán en la Justicia.

 

. La represión a los líderes de la protesta por parte de la Gendarmería.