El país no necesita profundizar más las antinomias. La historia nos ha enseñado que cada vez que algo se planteó en términos de blanco o negro, nadie ganó y todos perdimos. Unitarios y federales, radicales y conservadores, socialistas y liberales, peronistas y antiperonistas, y tantos ejemplos más que hablan de una Argentina Boca-River.
Por eso, y como un modesto aporte de reflexión y al entendimiento, desde MDZ decimos:
NO al “aguante”, y SÍ al consenso.
NO a la soberbia, y SÍ a la humildad.
NO a la arrogancia, y SÍ a la tolerancia.
NO a la imposición de las ideas, y SÍ al liderazgo democrático.
NO a la intolerencia, y SÍ al diálogo.
NO a la ira, y SÍ a la paciencia.
NO a la improvisación, y SÍ a la planificación.
NO a la represión, y SÍ a la comprensión.
La lista puede ser más amplia, y seguramente mejorada, por eso nuestros lectores podrán hacernos aportes en ese sentido.Los esperamos, ya que consideramos que ésta será la única manera posible de construir un país verdaderamente inclusivo, no sólo desde los social o lo económico, sino también desde la contención y la pertenencia que por derecho le corresponde a todos los ciudadanos argentinos, más allá de su origen, historia, opiniones o pensamiento.
Argentina no necesita más antinomias
El conflicto del agro ha vuelto a poner la discusión en términos extremos. Pareciera que el Gobierno Nacional busca alimentar un discurso que no hace más que profundizar las diferencias y establecer claramente dos bandos contrapuestos: en el primero, están todos aquellos que lo apoyan incondicionalmente; en el segundo, todos los demás que por las razones más diversas, creen que otra manera de gobernar, de conducir y de gestionar es posible.