La superación de la violencia intrafamiliar

Entre el 28 y el 30 de abril, representantes de diferentes denominaciones religiosas y organizaciones procedentes de 16 países de América Latina y el Caribe, con la participación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, se reunieron enBogotá, Colombia, para sostener un diálogo interreligioso por la superación de la violencia intrafamiliar. Aquí, sus conclusiones y compromiso.

Desde nuestra preocupación por el bienestar de la niñez y la familia en un contexto de diversidad religiosa y cultural, nuestra fe en la Presencia Divina, fuente y creadora de vida y después de hacer reflexiones, análisis, compartir experiencias, sistematizaciones y diálogos, reconocemos que:

1. Los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres constituyen las poblaciones más vulnerables a las diversas formas de violencia enraizadas en la pobreza, la exclusión, la inequidad y patrones culturales que se manifiestan en la dominación de género, el adultocentrismo, el abuso sexual, el castigo corporal, verbal y psicológico y otras formas de violencia como el abandono.

2. Existe una dolorosa y extendida realidad de violencia estructural, cultural y directa que afecta a la sociedad, las familias y, en especial, a los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres de América Latina.

3. Con esperanza compartimos un sinnúmero de respuestas a la problemática de violencia intrafamiliar desde nuestras respectivas instituciones y en alianza con otras, concluimos que ante la magnitud del problema urge unificar esfuerzos tendientes a superarla.

En respuesta a lo anterior y animados por nuestras respectivas creencias religiosas nos sentimos desafiados y desafiadas a:

1. Compartir las conclusiones de este diálogo interreligioso en los respectivos espacios de relacionamiento en cada país.

2. Impulsar alianzas y escenarios de diálogo y trabajo con organizaciones religiosas, civiles e institucionales y medios de comunicación en cada país.

3. Motivar a nuestras instituciones a un trabajo conjunto a favor de la niñez y en contra de la violencia intrafamiliar.

4. Coordinar mecanismos para la realización de espacios de formación, diálogo y acciones comunes interinstitucionales en contra de la violencia intrafamiliar, desde las perspectivas de la prevención y la educación ética.

5. Crear mecanismos de interrelación entre países, organizaciones e instituciones que trabajan por la superación de la violencia intrafamiliar.

6. Generar espacios de diálogo intergeneracional en el ámbito de nuestras comunidades, instituciones y organizaciones.

7. Asumir la obligación ética de proteger la vida en toda su extensión.