Por la esterilización de perros y gatos

MDZ ha tratado en diferentes oportunidades la problemática de los animales callejeros, fundamentalmente de los perros abandonados. Aquí, la Sociedad Mendocina Protectora de Animales ofrece alternativas de solución.

Cada vez hay más perros abandonados en las calles de Mendoza. Foto: Archivo/ MDZ
Cada vez hay más perros abandonados en las calles de Mendoza. Foto: Archivo/ MDZ

La problemática de la superpoblación de perros es algo que nos afecta a todos: gobiernos, protectoras de animales y a la comunidad en su conjunto.

Durante años se ha intentado controlar las poblaciones a través de las matanzas, sin embargo, como puede apreciarse, no han funcionado. Resulta que no sólo son moralmente cuestionables sino que también son ineficaces y anti-económicas.

La solución es la esterilización masiva, sistemática, extendida, gratuita y temprana. Ya son varios los municipios del país y del extranjero que están aplicando este modelo con mucho éxito. El ejemplo nacional es Almirante Brown, con una población de 520.000 habitantes, donde en el año 1996 se decidió dejar de correr tras las consecuencias y se apuntó a la prevención. Ellos reconocieron que éste es un problema de Salud Pública, la cual, por ser indelegable, debe ser velada por el Estado.

En Mendoza tenemos la Ley Provincial 7.603, que declara a la provincia como “no eutanásica” y adopta como método ético y eficiente la esterilización quirúrgica de canes y felinos. Bien se habla de eficiencia ya que verdaderamente la esterilización permite alcanzar los resultados deseados con el menor uso de recursos. Es más, se podría considerar una inversión, no un gasto, dado que al atacar el problema desde su raíz, y detener los nacimientos, el costo en futuras castraciones irá sucesivamente decreciendo, al igual que los costos relacionados con  la prevención de zoonosis (enfermedades trasmisibles de los animales al hombre).

Sostenemos que debe ser: masiva ya que debe tratarse con criterio epidemiológico, es decir, dirigirse hacia el 10 %  anual de la población animal estimada como mínimo, sistemática porque debe tener una continuidad y coherencia en el tiempo, extendida para llegar a los barrios carenciados y personas de menores recursos, temprana porque el ideal es realizarla antes de que la hembra tenga su primera cría y gratuita ya que lo que se busca es adhesión, no desalentar el cumplimiento.

Obviamente el programa de esterilización deberá ir de la mano de un plan educativo y de legislación que lo respalde. Porque sabemos que gobernar es educar, y son las acciones del gobernante las que son pedagógicas para toda la sociedad. Es decir, se debe abandonar el doble discurso y transformarse en el espejo para el cambio.

El control ético de la fauna urbana es un imperativo moral en el mundo de hoy. Muchas ciudades argentinas ya subieron ese escalón del progreso, el progreso que alcanzaremos como sociedad al rescatar el valor del bien supremo que es la vida. Darles valor a nuestros animales es un paso más hacia la tan mentada responsabilidad ciudadana.