El senador Luis Ruzo es inimputable

El titular del 3er. Juzgado Correccional Darío Tagua archivó la querella por calumnias contra el senador Ruzo; dotando de "impunidad" penal las mentiras que el infame me endilgara.

Es un nuevo fallo de la Justicia mendocina que se suma a la interminable lista de sentencias que otorgan “irresponsabilidad penal” a los poderosos de nuestra provincia; el magistrado en cuestión hizo una interpretación “absoluta” del privilegio que poseen los legisladores para expresar sus opiniones, sin importar si las mismas constituyen una manifiesta mentira, como se demostró en este caso, que lesione por siempre la integridad de las personas.  Hoy más que nunca este mentiroso y cuestionable legislador goza de inmu(pu)nidad al servicio de intereses inconfesables.

Los hechos

Antes de comenzar a detallar la secuencia de acontecimientos referidos al tema, es necesario poner algo de luz sobre la actuación política de este pequeño hombre.

Luis Ruzo está transitando su segundo mandato como legislador provincial, dueño de un pensamiento lineal y rústica verba, el sujeto ha tenido una performance legislativa que raya lo paupérrimo.  Desde diciembre de 2008 conduce al bloque de senadores del justicialismo. El oficialismo provincial está pagando la impericia del susodicho a la hora de generar acuerdos y consensos con los partidos de la oposición, situación que se verifica con rigurosidad semanal.

Este ilustre desconocido para la casi totalidad de los mendocinos, ausente en las grandes discusiones referentes al engrandecimiento de la patria chica; salió de su anonimato durante el año “electoral” 2007.  Su minuto de fama lo constituyó la presidencia de una comisión investigadora del Senado, cuyo propósito era elaborar un informe sobre la situación en el Ministerio de Desarrollo Social, y para tal fin se abocaron especialmente al tema de los famosos tickets alimentarios.

En julio de 2007, dicha comisión generó un informe que deberá ser estudiado por nuestros jóvenes en cada  escuela como el manual de “lo que no debe ser una investigación legislativa”.  Ese compendio de conclusiones parciales y maniqueas,   contradictorio entre sus fundamentos y parte resolutiva, pobrísimo en aportes a la  Justicia; sólo contribuyó a la confusión y descrédito generalizado. Para no entrar en detalles acerca de los numerosos yerros técnicos y temporales, diré simplemente que se obviaron de la investigación los primeros cuatro años de ejecución del programa en cuestión (esto no es casual) y por otro lado se soslayó en la parte resolutiva pedir a la  Justicia que investigue a distintos e importantes actores que formaban parte del sistema (esto tampoco es casual). 

A los miembros de esta comisión también se les pasó citar para que den explicaciones, a los responsables políticos en la conducción del área desde el año 2000 a comienzos del 2006; me refiero a los distintos coordinadores del programa como así también a los ministros durante ese período.  Un papelón.

Todo lo informado por esa comisión en cuanto a desorden, no controles e ilícitos, ya había sido puesto en evidencia en la  Justicia por quienes estábamos a cargo del Ministerio desde comienzos del 2006. De hecho los senadores se nutrieron de nuestra denuncia y ampliaciones, de nuestras testimoniales y del reporte de nuestras investigaciones.  Los  responsables de ese informe no solo plagiaron, sino que además lo hicieron mal.

Más allá de este cuestionable informe, Ruzo se la pasó durante meses generando sospechas y sembrando dudas sobre la honorabilidad de quiénes habíamos puesto en evidencia este caso de corrupción.  Fueron innumerables las conferencias de prensa en donde este hombre, lejos de analizar la situación, siempre terminaba mancillando la integridad precisamente de los que habíamos recurrido a la justicia para que la estafa se investigara; esta parodia tuvo su punto máximo en Julio del año pasado cuando me acusó de haberlo intentado sobornar para no investigar, para ello hizo alusión a una reunión que tuviéramos cinco meses antes.

La verdad

La realidad indica exactamente lo contrario, es decir fui uno de los principales propulsores de la causa. A saber:

Desde mi asunción en la coordinación del programa en marzo de 2006, impusimos en forma inmediata controles que antes no existían, descubriendo en agosto de ese mismo año indicios de irregularidades,  las que investigamos pudiendo dar con evidencias de la posible comisión de delitos.  Honrando los deberes de funcionario público, formulé junto al ministro del área la denuncia penal correspondiente durante los primeros días de setiembre de 2006.  No obstante haber puesto en manos de la Justicia lo hallado, seguí investigando con resultados que me permitieron realizar “cinco” ampliaciones.

Nuestras  investigaciones permitieron determinar la existencia de al menos tres modalidades delictivas diferentes dentro del sistema, como así también comprobar que el daño sufrido en el erario público comienza desde los albores de la implementación del citado programa, es decir desde el año 2000. Fui el funcionario que pidió una pericia en el servidor de la casa de gobierno comprobándose la manipulación que venían sufriendo las bases de beneficiarios.  Mis informes determinaron la necesidad de iniciar una investigación sumaria dentro del propio ministerio para determinar responsabilidades y fundamenté la rescisión del convenio que nos unía a una empresa incumplidora que venía operando desde siempre la impresión, distribución y rendición de los tickets.

El senador Ruzo me propinó un ataque artero, deleznable y cobarde, justo al funcionario que formó parte del equipo que hizo del Vale Más una herramienta eficiente y transparente. Procedimos con rigurosidad mensual a unificar, cruzar y rendir las bases de beneficiarios, impusimos la trazabilidad del ticket evitando cualquier tipo de manipulación; otorgamos la responsabilidad de la provisión, distribución, custodia y rendición  a una entidad (Banco Nación Argentina) que cumplía lo estipulado; simplificamos los circuitos pudiéndose verificar la legalidad de todos ellos a través de la resolución 696/06 a diferencia de lo que sucedió durante seis años.

Pasando en limpio

Para resumir se puede concluir que este indigno representante del pueblo, por un lado no contribuyó con el esclarecimiento del hecho (no aportó una sola evidencia a la Justicia) y por otro calumnió a quienes si lo hicimos. Es gravísimo.  Me pregunto para qué equipo estuvo jugando el infame, seguramente para el de la verdad y justicia no.Los mendocinos tuvimos que soportar durante casi un año ver a este hombre con el disfraz de cruzado contra la corrupción,  desgarrándose las vestiduras por la transparencia administrativa y la honestidad en la gestión; todo hasta el 28 de octubre de 2007.  Ganaron las elecciones hace siete meses y yo pregunto a los lectores de estas líneas ¿alguno de ustedes vio al senador justicialista Luis Ruzo hablando del tema de los Vale Más, u operando en la Justicia para que se esclarezca el escándalo..? Yo tampoco. Será senador, tendrá fueros pero la verdad debe brillar, este pequeño hombre no sólo es un mentiroso, a demás es un cínico.

La última puesta en escena

Después de que la cámara de senadores rechazara el informe de la comisión investigadora en lo concerniente al pedido de renuncias de los funcionarios del ministerio; que entre nosotros, era lo único que le interesaba a los propiciadores de ese informe; el despechado legislador hizo una última puesta en escena: para la foto se convirtió en querellante de la causa.

La figura del querellante está reservada a personas interesadas en la evolución de alguna causa; son los que impulsan, proponen pruebas, argumentan sobre ellas, etc., Ruzo no ha hecho nada de esto. Después de ganar las elecciones se olvidó de los vale más. Una vergüenza. Todo este razonamiento también sirve para desenmascarar el comportamiento de los otros senadores que acompañaron al lego en el sainete.

Consejo de amigo: nunca le aceptes un cafecito a Ruzo

El hombre puede, cinco meses después, inventar alguna barbaridad de vos.  Posta.

Con respecto a la reunión a la que aludiera el honorable legislador, diré que la misma existió a instancias y por necesidad del senador, ya que no entendía  como funcionaba el sistema, confundía los distintos circuitos que intervienen en él y pretendió explicaciones que fundamentaran la rescisión del contrato a la empresa Proms S. A.. 

Me pareció apropiado solventarle las dudas que tuviera al respecto, aunque en todo momento tuve la impresión de estar frente a una persona con pensamiento lineal. Esa reunión se produjo a días de mi tercera ampliación de la denuncia penal en la Justicia. Un especial análisis merece el hecho de que Luis Ruzo guardó durante más de 120 días el conocimiento de un presunto delito, con lo cual se auto incrimina en la figura penal de “incumplimiento de los deberes de funcionario público”, por lo que debería la propia cámara de senadores resolver la expulsión del cuerpo.

Jaque forra de billetes a los magistrados

El gobernador otorgó a los jueces un aumento del 40 por ciento en sus remuneraciones, mientras que para el resto de los empleados estatales ese aumento fue solo del 20.  Como si con esto no hubieran quedado en evidencia las prioridades del mandatario, también dejó que los magistrados se quedaran con el millonario botín de lo embargado, mientras que a los otros los arregló con decenas de miles de pesos. La historia es larga, pero dicen que con ese arreglito mejora la institucionalidad de la provincia. Lo dudo.

Traigo a colación este tema porque la misma semana en la que el juez Tagua me niega la posibilidad de justicia, obligando al infame a una pública retractación; la legislatura terminó por aprobar dicho acuerdo con los magistrados.

Ojo, es una simple casualidad. No creo de ninguna manera que el juez haya convalidado  “inmunidad penal” para el presidente del bloque del partido que gobierna, fruto de este arreglo.  Más bien me inclino a pensar que sólo se trata de un fallo “poco valiente” apoyado en la biblioteca del derecho que siempre excusa al poderoso.  Para aquellos que piensan que la Justicia es lenta, este caso debe tomarse como una excepción ya que el hombre se tomó solo dos meses para desestimar mi pedido. 

En cualquier país civilizado, a las personas que ponen en evidencia un caso de corrupción estructural, y que lógicamente exponen entre otras cosas su integridad física y la de sus seres queridos, son protegidos.  Aquí se los calumnia y a demás el responsable de la calumnia no tiene sanción penal.  Maldita Justicia la que permite semejante desatino.

 

(*) El Lic. Alberto Monetti tuvo a su cargo el programa Vale Más. Es el autor de la investigación sobre el programa y denunciante de las irregularidades detectadas ante la Justicia.