"Están creando incertidumbre"

El economista pone énfasis en señalar que el Gobierno nacional no está dimensionando la gravedad de las decisiones que toma en materia económica. "El motor se está recalentando y se quiere seguir con el pie a fondo", advierte.

El gobierno se jugó a fondo desde el discurso del ex presidente Néstor Kirchner y, por supuesto, después, terminó de hacerlo con el cambio del ministro.

Lo sucedido deja la impresión que el “modelo K” mata o muere después del último discurso del ex presidente.

Y lo que no está teniendo en cuenta el Gobierno, es que si hasta ahora le ha ido bien, eso no significa demasiado. Porque se hizo todo lo que se pudo para hacer cada vez más difícil el manejo de la economía.

Se regularon y controlaron los precios, se prohibieron las exportaciones y se distribuyeron discrecionalmente subsidios crecientes al sector privado para mantener una estructura de precios que está en una creciente tensión. Todo esto, en un contexto de disminución del superávit fiscal que, por más que se quieran ocultar las cifras, la temperatura del motor de este país -que es la inflación- está mostrando recalentamiento.

El Gobierno rompió el marcador de temperatura y deja toda la impresión que quiere seguir con el pie a fondo. Pero no tiene ni viento a favor ni el camino que sigue es tan recto como lo tuvo hasta ahora.

¿Qué es lo que le queda? Se cuenta con los precios de las exportaciones muy favorables y una amplia cobertura de reservas internacionales.

Creo que el gobierno no está dispuesto a frenar la marcha un poco para así poder cambiar de rumbo. Podría hacerlo, pero no da ninguna señal de quererlo.

De esta manera, las decisiones de los agentes económicos le van a jugar en contra. Esto debilitará las fortalezas remanentes que le quedan a la gestión.

Con el pie a fondo y el motor recalentado, lamentablemente hay muchas posibilidades de que se los lleve un camión por delante.

No se reconocen los problemas para poner el freno a tiempo y poner los cambios que hay que poner.

No cabe esperar ninguna modificación.

Aunque en cierta medida, hay que decir que es mejor que ya no haya una Michelle o un Lousteau. Lo claro es que quien maneja la economía es Néstor Kirchner.

En definitiva, da la idea de que se pretende bajar la temperatura, pero emparchando. Dan la noción de que se tiene noción de cómo funciona la economía, más allá de las ideologías.

Y el mejor indicio de esto, es la frase de Kirchner en torno a qué pasará después del 25 de Mayo. Si lo que quieren decir es que se vienen congelamientos y medidas de ese orden, están creando solamente incertidumbre. Están cometiendo un grave error.

(Testimonio recogido telefónicamente por MDZ)