La decisión de los mal llamados Radicales K (dejaron de ser Radicales), en la Ciudad de Junín, provincia de Buenos Aires, de reclamar internas para la elección de las autoridades nacionales de la UCR mediante el voto directo de los afiliados al partido, sin tener en cuenta que el Plenario Nacional ratifico a fines del año pasado por dos años más al senador Gerardo Morales al frente de la conducción partidaria, viola una norma de la Carta Orgánica que determina la elección de delegados por Provincia. Éstos son los encargados de elegir dichas autoridades, garantizando un auténtico federalismo en la elección de quienes tendrán la responsabilidad de conducir el partido y así evitar que las provincias con más habitantes (como Buenos Aires) monopolicen el manejo partidario.
De ninguna manera vamos a permitir que quienes no respetaron lo dispuesto por los máximos organismos de la UCR pretendan imponer condiciones en la vida interna de nuestro centenario partido, y menos con estos métodos ya utilizados, como la compra indiscriminada de voluntades, dádivas y prebendas que hicieran que gobernadores, intendentes y legisladores se arrodillarán al poder central.
Cobos que pretendía justificar su traición para lograr la vicepresidencia, alegando que él le daría más institucionalidad al país, que en forma obscena había violado sistemáticamente el kirchnerismo. Es más, en la campaña presidencial los slogan eran “El cambio recién empieza”, en los afiches con el rostro de la primera dama.
Después de más de 100 días de gobierno esas promesas de cambio, quedaron nada más que en eso y lo que es peor, a la agudización de esta forma son los mismos métodos de conducir los destinos del país de la gestión anterior, la Presidenta ejerce un poder formal mientras que de las lujosas oficinas de Puerto Madero, el ex presidente Kirchner, mantiene el poder real y no escatima medios para seguir acumulando adhesiones y poder. Y este intento de los ex Radicales es otra prueba de ello.
Parece que mientras la imagen de Cristina ya cayó en el último mes el 7% debido a las políticas erráticas como son el aumento sostenido de la inflación, el comienzo del desabastecimiento debido a la crisis que atraviesa el campo, por la voracidad el Gobierno, que puede llegar a desenlaces impredecibles. Cobos, o tiene un papel intrascendente o realmente comparte estas polìticas que generan desconcierto en la población, y el “cambio no aparece”.
En el plano provincial, Cobos asume un actitud paranoica, pretendiendo desconocer que en su gestión hubo innumerables actos, cuya transparencia dejaron la sensación en los mendocinos que realmente hubo actos de corrupción.
La frutilla del postre del vicepresidente es que habría violado la Ley de Ética Pública al haber viajado con su esposa, hijos y los novios de éstos a la turística ciudad de Puerto Iguazú, corriendo todos los gastos por cuenta de la Asociación de Hoteleros, Gastronómica y Afines de Iguazú.
Es imprescindible recordar que la Ley de Ética Pública indica que “los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones”. Con esto demuestra que el slogan de campaña no existe y parece repetir un hecho parecido en el que Cristina incurrió hace unos días recibiendo un costoso regalo en la provincia de Jujuy.
Cobos debería leer a Hipólito Irigoyen quién al asumir por primera vez el gobierno manifestó en una frase celebre: "He venido a reparar".
Por estas y muchas otras razones no hay ninguna posibilidad de quienes apoyan este modelo vuelvan a la UCR.
Si el deseo de ellos es realizar internas creo que “la Casa Rosada sería el lugar adecuado".
El autor es senador provincial por la Unión Cívica Radical