Pedalear por ser humano

"Hay que salir de casa con las alforjas vacías para conocer el medio humano y social que nos rodea. Y volver con las alforjas vacias, pero con el alma repleta de satisfacción porque seremos un poco más fuertes, un poco más grandes y un poco más libres y sabios, y cargados de sabiduría después de conocer y tratar con personas de todos los credos y culturas".

Por América

El nombre “Rutamérica” con el que recorrí de Ushuaia a México surge por la simplicidad de la palabra y la manera en la que  abarcaba y definía el proyecto: hacer de toda América una ruta que uniera pueblos, razas y culturas, una sola ruta, más allá de los límites geográficos establecidos por el hombre.

El “Pedalear por Ser Humano”, es compartir ese intenso aprendizaje, un largo viaje interno que intenta aprender de cada rostro del camino, de cada relieve, de cada amanecer. Hay que salir de casa con las alforjas vacías para conocer el medio humano y social que nos rodea. Y volver con las alforjas vacias, pero con el alma repleta de satisfacción porque seremos un poco más fuertes, un poco más grandes y un poco más libres y sabios, y cargados de sabiduría después de conocer y tratar con personas de todos los credos y culturas.

En el andar y conocer pueblos perdidos de nuestra América, se conoce de sus necesidades para poner un pequeño granito de arena, para obtener sonrisas a cambio. Desde Mendoza y junto a un grupo de colaboradores incondicionales, se hicieron donaciones a lo largo de la rutamérica argentina.

Uno de los tantos destinos fue la Escuela Albergue de San Antonio de los Cobres en Salta donde recibieron materiales escolares, libros y cartas de niños mendocinos, también comedores comunitarios de Godoy Cruz con los que se colaboró con alimentos, útiles escolares y regalos para el día del niño, y también Bibliotecas Populares y Jardines Maternales de Costa de Araujo en Lavalle.

Quizás la historia que más conmovió, fue regalar a un niño, que seguía atento las fotos de este viaje una bicicleta: ese era su sueño. Fue cortito porque ese niño sufría una enfermedad terminal, pero pudimos llevarle unas cuantas sonrisas a su vida.

También la pequeña pero siginificativa donación de una bolsa de harina a una abuela, que tenia sus dos nietos a cargo, y esta abuela solo queria trabajar, no quería asistencia, deseaba desde lo mas profundo poner a trabajar sus manos y dar el ejemplo de trabajo a sus nietos, ella solo necesitaba una bolsa de harina y nos lleno de amor los días.

Se trata de mirar aquí cerca, sentir y escuchar a la persona que tenemos a nuestro lado y tender las manos, con el alma.

Pedalear por ser humano se trata de moverse, sentir más de cerca las necesidades y obstáculos del vivir; dejar de lado ese lecho de plumas de civilización y sentir intensamente bajo los pies nuestra tierra.

De todos los caminos que encuentres recorre el que señale tu corazón.

Por África

Así es como se viste el Sahara trayendo tanta arena consigo como kilómetros en mí, y un calor tan seco que te da la sensación de que tu garganta es algo completamente separado y diferente del resto de tu cuerpo.

Parecería que no va a haber agua suficiente capaz de saciar la necesidad qe uno tiene de humedad, pero todo pasa y al final lo que cuenta es la actitud con la que se toma la tormenta.

Es que llegado a Boujdor, un poblado joven con un proyecto portuario grande, creado con la intención de poblar la zona con civiles marroquíes, creo que mi suerte ha sido encontrar el mejor hotel (htl Hotel) en el que yo haya estado en todo Marruecos. Los dueños son unos sexagenarios que además de tener unos precios injustos, comparando con la comodidad que brindan, (4 habitaciones con televisión satelital incluída), me tratan como si fuera parte de su familia. Me convidaron toda la comida necesaria para tener “un pequeño intervalo de arena posible” con que me recibe  desierto. 

Afortunadamente esta clase de viento, del norte al oeste, no suele darse muy a menudo, sino por el contrario ayuda bastante que no sea algo tan común! De esa forma es posible la opción de hacer algo mas de la media normal de 100kms diarios, total no hay mucho para visitar y mucho menos para quedarse comodamente en algún sitio. Por otra parte la contraoferta son cielos tan estrellados con noches tan frescas que hasta se hace difícil de entender. 

 

 

El autor es mendocino, recorrió América y ahora África en bicicleta.