Me llamó mucho la atención la carta pública del Intendente de Maipú Adolfo Bermejo, lo
consideraba una persona pensante, pero parece ser un simple comunicador de lo que su jefe
político, Juan Carlos Mazzón, no puede decir. O tal vez, lo que es peor, un simple lacayo de la
corte Kirchnerista.
La Concertación se presentó a la ciudadanía como la unión de militantes provenientes de
diversas extracciones políticas que tenían un proyecto de país común, en ella había un 70% de
coincidencias, pero existía un 30% de diferencias. Parece ser que esto la ciudadanía lo
entendió, pero una parte de quienes conformaban la Concertación no lo entendieron, ellos
pretenden el 100% de coincidencias. Lástima que no utilizan la misma voracidad con quienes
también votaron en forma “no positiva” de las retenciones, los 15 diputados y 11 senadores
del Partido Justicialista o Frente para la Victoria.
El Proyecto que presentaba la Concertación a la Ciudadanía, era un Proyecto Nacional y
Popular, pero también democrático, que aceptaba el disenso, el debate, la opinión distinta y el
respeto a las personas y a las instituciones. Lamentablemente, algunos lo abandonaron por un
proyecto autoritario, antidemocrático y que cierra los espacios de debate.
Para los casos que usted denuncia, las democracias modernas han desarrollado la posibilidad
de la revocatoria de mandatos que, a todo esto, bastante falta le hace a Mendoza. Los
mendocinos deberíamos tener la posibilidad de poder expresarnos a favor o en contra de las
promesas incumplidas que realizó el Gobernador Jaque y su partido.
Tengo que pedirle al Sr. Intendente Municipal que mida sus opiniones, porque pedirle la
renuncia al Vicepresidente es desconocer el mandato popular, le guste o no, Cobos fue electo
en elecciones democráticas y libres. No me gustaría creer que se transformó en alguien que
atenta contra la democracia. También me siento obligado a solicitarle que diga sus opiniones y
no sea simplemente una pieza de poco valor en el conglomerado Kirchnerista o un empleado
de su operador Mazzón. No se deje presionar.
Sería bueno que los políticos mendocinos empezaran a pensar un poco más en Mendoza y en
sus departamentos, que bastantes carencias tienen. Sería bueno que los mendocinos
encontráramos políticas de estado para la provincia. Sería bueno que los mendocinos
actuáramos con los ojos puestos en Mendoza. Sería bueno que los dirigentes de Mendoza
dejen de hablar en nombre de los que no pueden hablar.