El financista, filántropo y escritor griego George Soros anticipó, hace 10 años, la caída del capitalismo global. Lo hizo desde el libro “La crisis del capitalismo global”, editado en 1998 y en que el que analizaba que “la fe ciega en las fuerzas del mercado nos impide ver inestabilidades decisivas, y cómo esas inestabilidades han generado una reacción que ha causado la crisis actual, una crisis que puede llegar a ser mucho peor”.
En el mismo volumen, el autor proponía una salida, que es –precisamente- lo que hoy están buscando los mandatarios europeos frente a la desesperación norteamericana. “Pasa por adoptar el concepto de sociedad abierta. Y de ese modo podremos salvar no sólo nuestro sistema financiero, sino también nuestra civilización”, escribía Soros.
En una entrevista que este fin de semana difundió El País de Madrid, el financista analizó que lo que está pasando en el mundo es producto de que “las autoridades estadounidenses adoptaron una economía de mercado fundamentalista”.
“Creían que los mercados acabarían corrigiéndose a sí mismos”, agregó Soros respondiendo la pregunta formulada por el periodista Nathan Gardels. Y dijo: “Como no entendían la naturaleza del problema -que el mercado no se corregiría por sí solo- no veían la necesidad de intervención estatal. No prepararon el plan B”.
Seguidamente, propuso cuáles deben ser las cinco medidas adecuadas para resolver la crisis:
1- El Estado tiene que recapitalizar el sistema bancario comprando acciones de los bancos.
2- Es necesario reanudar el préstamo interbancario ofreciendo garantías y situando el Líbor (tipos de préstamo interbancarios del mercado de Londres) en línea con los fondos de la Reserva Federal. Esto ya está en marcha. Se va a conseguir.
3- Debemos reformar el sistema hipotecario estadounidense, minimizando las ejecuciones y renegociando los préstamos para que las hipotecas no valgan más que las casas. Detener las ejecuciones hipotecarias ayudará a amortiguar la caída de precio de las viviendas.
4- Europa tiene que solucionar la debilidad del euro creando una red de seguridad para sus bancos. Aunque inicialmente se han resistido, ahora han encontrado la fe y lo han hecho en la reunión celebrada en París el pasado domingo.
5- El FMI debe atajar la vulnerabilidad de los países situados en la periferia del sistema financiero mundial, proporcionándoles una red de seguridad financiera. Esto también está en marcha. Los japoneses ya han ofrecido 150.000 millones de euros con este fin.
“Estas cinco medidas –señaló Soros- empezarán el proceso de curación. Si las aplicamos con eficacia, habremos superado lo peor de la crisis financiera”, recomendó.