El federalismo declamado en nuestra constitución nacional y provincial es letra muerta cuando a la hora de definir rumbos y politicas se debe depender del reparto gracioso del dinero por parte del gobierno nacional o provincial, lo que en la practica establece un mecanismo clientelar por el cual solo los gobiernos locales que siguen esos lineamientos son los destinatarios de los recursos principales, en definitiva, es una forma de dominacion que establece un limitante a la hora de promover o desarrollar politicas puramente municipales, independientemente de la decisión de los ciudadanos que expresaron con su voto la definición del rumbo local.
A esto se agrega una condicion razonable desde el punto de vista de la gestion democratica, que es la búsqueda de soluciones por parte de los ciudadanos en el “estado mas proximo”, es decir el Municipio, que progresivamente asume mayor responsabilidad en la gestion con menor libertad en el uso de los recursos que se transforman en magros al momento de ejecutar las politicas transformadoras que reclama la gente.
“Descentralizar responsabilidades sin descentralizar los recursos necesarios” es la forma mas practica de condicionar la accion de gobierno y de subordinar los intereses locales a la decisión de los poderosos gobiernos centrales.
La equidad distributiva, que deberia ser la condicion indispensable para garantizar la equidad en el desarrollo, es el componente de todos los discursos de los gobernantes que nunca se concreta en la practica.
Sirvan de ejemplo las decisiones que se toman en el manejo de la coparticipacion nacional, donde el estado retiene mas del 70 % de los recursos presupuestarios, los que maneja discrecionalmente en el reparto de obras, para acceder a los cuales los humildes intendentes deben desfilar por la Capital Federal casi mendigando a innumerables funcionarios que con su dedo magico definen cual si y cual no debe concretarse y como agravante lo hacen priorizando las mismas en forma discrecional, desconociendo casi en su totalidad la realidad del territorio; es en definitiva el viejo federalismo subyugado y destruido por un unitarismo extremo, la vieja historia de nuestra patria, el viejo conflicto nunca superado, el gran monstruo macrocefalo que domina con su poder al resto del pais.
Podemos compararnos con España, que tiene una tradición historica centralista muy fuerte y actualmente desarrolla un sistema de gobierno ampliamente federal. En este solo el 20 % de los recursos son manejados por el estado nacional, el 30 % seguridad social, el 36% los gobiernos autonomos (equivalentes a nuestras provincias) y el 14 % los municipios (en Argentina es solo el 6-7 %). Pero ademas de ello, los municipios disponen del 100 % del impuesto automotor y del 100 % del impuesto inmobiliario ( en Mendoza solo se otorga a las comunas el 80 % del primero y el 14 % del segundo).
A esto debe agregarse la escasa participación de la recaudación local que apenas suma alrededor del 15 % del presupuesto total, teniendo en cuenta que solamente el 50 % de los vecinos pagan por las tasas, servicios y patentes de comercio que son los tributos exclusivamente municipales.
En conclusión, en la Republica Argentina la autonomia provincial y municipal es hoy simple retorica, somos cada vez mas dependientes del gobierno nacional y por ello el gran debate para los proximos años debe necesariamente ser la discusión de una verdadero federalismo que promueva y respete la AUTONOMIA MUNICIPAL hoy reclamada por todos los gobernantes serios de nuestro pais.
Ante esta realidad y mientras tanto esto se concreta, podemos trabajar en el diseño de mecanismos imaginativos que permitan reducir la dependencia generando estrategias de crecimiento sustentadas en ingresos propios no tributarios ni coparticipables, en definitiva agregar al municipio un nuevo rol, incorporarlo al mercado como empresa autosustentable en lo economico y cuyas utilidades se vuelquen al financiamiento de las politicas de desarrollo local.
La pregunta obligada es entonces en que segmento del mercado podria el municipio desarrollar emprendimientos rentables que no se conviertan en una competencia desleal para los inversores privados y que sean sustentables en el tiempo y promocionales en lo social.
Sin duda esto implica una profunda definición ideologica, dado que se trata de dar al estado municipal herramientas de gestion en algunos sectores de la produccion que sean, ademas de rentables, un impulso al desarrollo economico local especialmente en areas no tradicionales.
En Tunuyan son tres los proyectos en marcha y con este sentido, que actuan complementariamente entre si y se potencian mutuamente.
La “Planta de extracción de miel” ya en funciones y construida con fondos enteramente municipales permitira incrementar significativamente la rentabilidad de los productores locales, ya que por primera vez su producto tendra las certificaciones necesarias para poder ingresar en forma directa al mercado interno y externo y esto a su vez permitira terminar en forma progresiva con el rol de los grandes acopiadores que mantienen cautivos a los pequeños productores.
A esto se suma un proyecto ambicioso en preparación que deberia ser el germen de una “empresa municipal de energia”, el desarrollo de la plantación de colza, en principio en tierras fiscales, con una finalidad principal que es la de producir biodisel (tambien en una planta de propiedad totalmente de la comuna) para el consumo de los vehículos del estado, pero con innumerables beneficios adicionales tales como el desarrollo de una producción no tradicional de contratiempo (se cultiva en invierno) que el pequeño y mediano productor puede utilizar para generarse el combustible necesario para el desarrollo de la producción de temporada y por el alto indice de floracion tambien para incrementar la producción apicola en la zona. Teniendo en cuenta ademas que lo producido sirve para enriquecimiento de la tierra, por la rotacion de cultivos, y el excedente como forraje.
Es una producción que no compite con la tradicional y permite el uso de tierras residuales incluido ahora el uso de los efluentes cloacales para el riego y abono de alrededor de trescientas hectáreas hoy improductivas, lo que trae el beneficio adicional de solucionar el ya cronico problema de la saturación de la planta que Obras Sanitarias tiene en el departamento.
A esto se agrega la reutilización de las tierras donde actualmente funciona el basural municipal que incluye 37 hectareas ya declaradas de utilidad publica, que con la puesta en marcha de la planta modelo de tratamiento, dejaron de recibir residuos domiciliarios y se transformara en un bosque de alamos que puede coexistir con la colza.
En definitiva, tres emprendimientos productivos: miel, colza y madera para generar riqueza a los habitantes de Tunuyan y para generar ingresos municipales que se volcaran al Departamento para mas desarrollo.
Y en esto, tambien el hombre como eje de todas las acciones. Todas las tareas en estas actividades podrian ser desarrolladas por cooperativas de trabajo, que hoy funcionan organizadas por el municipio, y compuestas por desocupados y beneficiarios de planes sociales que con la capacitacion necesaria podran tambien encontrar a traves de la producción su reinsercion en el mercado laboral y en la sociedad de la que fueron excluidos por las politicas neoliberales que preconizaban la desaparición del estado como promotor de la equidad.
Este es el estado municipal nuevo que promovemos, un estado fuerte, autosustentable en lo economico, promotor e igualador en lo social, comprometido con la producción y sobre todo con el desarrollo equitativo de todos sus habitantes. No alcanza con barrer las calles.
“No alcanza con barrer las calles”
La Municipalidad de Tunuyan sufre historicamente, al igual que muchos municipios de la Provincia pequeños o medianos, una marcada postergación que ha condicionado su desarrollo, en funcion de una limitacion en la distribución de recursos y en consecuencia una limitacion en su autonomia y capacidad de crecimiento.