El fin de semana, un periodista de MDZ se acercó a cubrir el accidente que sufrió en el Parque General San Martín la ingeniera civil Paula Chávez, de 42 años.
Como se sabe, la mujer fue embestida por un móvil de la Policía de Mendoza, mientras realizaba ejercicios en nuestro mayor espacio verde. Pues bien, el periodista rápidamente llegó al lugar del hecho, donde se habían congregado alrededor de ocho móviles de la policía. No obstante, Chávez ya había sido trasladada al hospital Central, donde fue internada en terapia intensiva, con una fractura del fémur izquierdo, politraumatismos varios e inflamación cerebral producto de un traumatismo encéfalo craneano.
Cuando nuestro periodista requirió información a los policías que se encontraban en el lugar del hecho, le dijeron que la culpa había sido de la mujer, porque “se descompuso” y “venía tambaleando” y “rozó la camioneta policial”.
En otras palabras: mintieron, trataron de encubrir la verdadera naturaleza del accidente en un sitio, el Parque, en el que la prioridad de paso del peatón es absoluta. Paula, encima, transitaba por la senda peatonal para deportistas.
¿Cómo es posible que ante un caso tan evidente y doloroso se ponga en marcha el habitual mecanismo corporativo de parte de nuestra policía? ¿No se supone que justamente ellos deberían velar por el respeto de las leyes y de la verdad, en tanto representantes del Estado? Es en estos casos cuando la gran mayoría de integrantes eficientes y honestos de una organización como nuestra policía han de reafirmar su compromiso con la rectitud y la verdad.
No obstante, y lamentablemente, no es la primera vez que esto ocurre y, en la medida en que no se trabaje seriamente en pos de un cambio cultural en la fuerza, no será la última.
Increíble, pero dolorosamente cierto. Un oficial de la Policía Científica declaró a MDZ lo siguiente: “La mujer caminaba en forma titubeante y cuando el móvil vino a asistirla esta se abalanzó sobre el rodado, aparentemente por una descompensación, causándole la perdida del equilibrio y por consecuencia la caída al asfalto”. Si esto es una mentira, los mecanismos legales deben actuar de manera rápida y rigurosa. Por lo pronto, los policías que protagonizaron el hecho han sido pasados a disponibilidad, aunque aún la Inspección General de Seguridad no ha tomado decisión.
Si tal cosa no sucede rápidamente, de este modo, no conseguiremos que la imagen social de nuestra policía cambie, tanto en la provincia, como en el resto del país. Las respuestas corporativas que suelen darse en los trágicos episodios de gatillo fácil, también se replican en hechos aún más transparentes como el que protagonizó, en carácter de víctima, Paula Chávez.
Policía de Mendoza: así no se hace.
Los mecanismos corporativos para promover la mentira
El reciente accidente que sufrió una joven ingeniera en el Parque General San Martín puso en evidencia cómo funciona, a veces, la corporación policial. La primera versión que la fuerza transmitió a MDZ fue que la mujer había tambaleado y se había caído sobre el vehículo, "que la rozó". Sin embargo, los testigos no sostienen esta teoría y la víctima terminó en terapia intensiva tras el fuerte impacto.