Cualquier ignorante se da cuenta de que todo se sigue haciendo absolutamente mal. Y esto es así porque siempre en los ineptos de turno que nos gobiernan hay desconocimiento y temores en tomar una sana y adecuada determinación. Además hay intereses y compromisos en juego.
No se actúa de acuerdo a lo que la ciencia y la naturaleza aconsejan. Así como no se tiene en cuenta a los estudiosos al momento de un reconocimiento económico por su labor investigativa y aportes científicos, con más razón se los ignora cuando dan su opinión sobre el tema tan importante de los husos horarios.
Si la experiencia , los estudios, y la mayoría de la gente de la zona Oeste del país aconsejan sobre la necesidad de tener una diferencia horaria en relación al Este, entonces, ¿por qué no hacerlo?
Acaso los grandes países del primer mundo, (de los cuales sólo imitamos lo malo y no lo bueno), no cuentan algunos con dos, tres y más husos horarios? Tal es el caso de EE.UU., sobre el cual nuestra clase política (equivocadamente o no) siempre toma como ejemplo. Ese país tiene cuatro husos horarios con diferencias de una hora entre sí, a saber : EST, CST, MST y PST, habiendo una clara diferencia horaria entre los estados del Este y los del Oeste. Para evitar el mismo problema y polémica social de todos los años, ¿No habrá llegado el momento de tomar una determinación atinada y definitiva?
No hablo de estudios previos porque los estudios ya se han realizado y con creces. No vaya a ser que ahora se busquen argumentos para estudiar el tema y con ello comenzar a viajar por el mundo a fin de ver cómo han hecho otros países para solucionarlo y patear el problema para el año que viene, cuando nos encontraremos nuevamente en la misma encrucijada. O también comenzar a realizar frecuentes y prolongadas reuniones legislativas que generalmente fracasan por falta de quórum y que nunca llegan a nada porque nadie arriesga, nadie se compromete o simplemente no están preparados para tomar decisiones.
Por otro lado, además de la incapacidad de quienes tienen que tomar cartas en el asunto a nivel gubernamental (llámese Ejecutivo, Legislativo, etcétera), existe una especie de carencia total de federalismo por parte de algunas provincias que con tal de quedar bien con el jefe/a supremo a nivel nacional perjudican a su provincia y a su gente con una determinación equivocada.
A ello habría que sumarle la falta de solidaridad por parte de gobernadores de algunos estados provinciales que, aunque conscientes de la necesidad de cambiar de horario con respecto a Buenos Aires, no lo hacen por al menos dos razones:
a) Por no contradecir a la propuesta del ejecutivo nacional.
b) Por no solidarizarse con otra provincia del mismo meridiano , ya sea por estar gobernadas por un partido de distinto color político, o simplemente por tratarse de una provincia con la cual compite en sus economías y desarrollo regionales.
¿Cuánta ignorancia no ?
Un ejemplo patético es lo sucedido con San Luis donde Rodríguez Saa, con buen criterio, decide volver atrás con los relojes. Este, tal vez no hubiera hecho lo mismo si el presidente de la Nación hubiese sido Menem. Por otro lado, Gioja en San Juan no quiere el cambio de horario para no contradecir a Cristina y para no comulgar con Mendoza ante un potencial cambio que hubiese propiciado Jaque. Este último, al igual que Gioja, por no contradecir a Cristina y ante el temor de que suceda lo que años atrás (Mendoza aislada como ahora lo será San Luis), decide unilateralmente seguir con el horario propuesto por la Nación, siendo que él, con seguridad, en su fuero interno tampoco está de acuerdo.
A modo de conclusión, se demuestra que no se actúa con conocimiento, raciocinio, federalismo y al servicio de los ciudadanos.
Muchachos: de una vez por todas, dejen de hacer papelones. Pónganse los pantalones, reúnanse los jefes de gobierno de las provincias del oeste. Hágan realidad el federalismo y gobiernen para bien de sus provincias y de su gente.
"Huso horario: papelones nada más"
Este lector, desde su punto de vista, analiza el cuestionado huso horario que se ha implementado desde la Nación. Pone como ejemplo a la provincia de San Luis y exhorta a nuestros políticos a tomar determinaciones al respecto.