El cómo te vas de una empresa determina tu futuro laboral

La forma de irte de una empresa impacta directamente en tu marca personal, por lo tanto hay aspectos que deberías cuidar.

Ya quedaron atrás las épocas en donde ingresabas a una compañía y te proyectabas en la misma durante toda tu vida. Probablemente tus padres o abuelos trabajaron en la misma empresa hasta el momento de su retiro.

Estadísticamente, se dice que hoy el promedio de permanencia en las organizaciones no supera los dos años y medio, por lo cual un trabajador actual puede trabajar en varias y diferentes firmas a lo largo de su carrera laboral.

Ahora bien, hay un hecho que no podés pasar por alto y es la forma en cómo gestionás el cambio de empleo. Y esto es porque condiciona directamente tu futuro laboral.

Las referencias laborales y el cómo te vas de tus trabajos permite a selectores y futuros empleadores hacer proyecciones futuras sobre tu forma de actuar en función de situaciones pasadas.

A continuación te damos algunos consejos prácticos para manejar tu salida:

1- No te vayas de un día para otro. Comunicá a la empresa tu decisión de marcharte con la suficiente anticipación para que puedan encontrar tu reemplazo o delegar tus funciones en el resto de la estructura. Como mínimo se piensa en un lapso de 15 días, aunque el mismo suele variar respecto del nivel de responsabilidad asociado con la posición. A mayor responsabilidad, mayos cantidad de días de preaviso.

2- Dentro de lo posible, y si tenés suficiente confianza con tu jefe directo, sería recomendable que él esté al tanto de tu búsqueda. Puede ser un gran aliado a la hora de contactarte con otras compañías, otorgar referencias, confeccionar una carta de recomendación e incluso darte permiso para asistir a entrevistas.

3- Si tu jefe no estaba al tanto de tu búsqueda, sería prudente que él sea el primero en enterarse cuando hayas decidido irte de la compañía. No hay nada peor de que se entere a través de terceros.

4- Si tu decisión de irte está tomada y tu salida ya tiene una fecha, procurá que tu desempeño no decaiga. Si es posible, invertí tiempo en capacitar a otra persona o en hacer un traspaso ordenado de tu función. Más allá de los procedimientos particulares de cada empresa, cada trabajador suele poner su sello personal al como hace lo que hace.

5- Si te desvinculan, actuá fríamente y que las emociones no tiñan tus decisiones y tus acciones. Los días en esa compañía están contados. Probablemente consideres a esa situación como injusta y te enojes. No te enfrentes con nadie ni hables mal de nadie.

6- Lejos de alejarte, procurá reforzar la relación con tus futuros ex compañeros. Nadie sabe qué puede pasar en el futuro y quizás una nueva oportunidad pueda abrirse en tu antigua empresa.

7- Confeccioná un mail de despedida agradeciendo a tu jefe y compañeros de trabajo por el apoyo recibido y el trabajo compartido.