Xavier Melgarejo, psicólogo y psicopedagogo español, es experto en sistemas educativos y ha dedicado muchos años de su carrera a investigar el modelo finlandés.
En conversación con Tormenta de Ideas, programa que se emite cada sábado en MDZ Radio, analizó el panorama educativo a la luz del video, que se viralizó esta semana en las redes sociales, de la profesora Laura Cogni de Bru que insultó a sus alumnos en medio de una clase de Literatura. "La escuela debe ser un ambiente afectuoso", lanzó Melgarejo y definió: "Con miedo no se aprende".
-En cuanto a los modelos educativos... ¿los docentes logran transferir conocimiento a los estudiantes con métodos antiguos?
-El modelo finlandés (fotos), por ejemplo, parte de un sistema que busca la equidad, la calidad y la igualdad de oportunidades compensando a los estudiantes de alguna forma. Eso se hace mediante una política muy intensiva de recursos y una formación de los maestros que, probablemente, sea la mejor del mundo. Los finlandeses consideran que los niños son el tesoro nacional, entonces buscan a los mejores de los mejores profesores. Por cierto, en ese país es un honor ser un maestro. Algo que es difícil imaginar en otras latitudes ¿no? Todo esto no es tanto un tema de dinero como de prestigio.
-Hoy en Argentina la discusión pasa por la calidad educativa y la evaluación del docente...
-Pues bien, en Finlandia, los docentes para ser seleccionados como tales deben rendir con una nota superior a 9 puntos. Además, se evalúa que tengan sensibilidad social y artística. En cuanto a la evaluación específica de su desempeño, el sistema finlandés está concentrado municipalmente. Es decir, son las municipalidades las que evalúan al profesorado a través del director que es elegido por el municipio.
-¿Cómo tiene que hacer el profesor para captar la atención de los jóvenes del siglo XXI?
-Hay que tener en cuenta que es una generación que nace de la mano de las nuevas tecnologías y que necesita cambiar rápidamente de actividad. Siguiendo con el modelo finlandés, allá las clases no duran más de 45 minutos y tienen 15 minutos de descanso. En un primer momento, el docente busca una actividad muy motivadora para atraparlos; la misma, se desarrolla individual o grupalmente y, al final de la clase, hay un trabajo autoevaluativo. En Finlandia, más que evaluación, hay mucha autoevaluación porque el responsable del proceso de aprendizaje es el mismo alumno.
-¿Qué tan importante es el rol de la familia?
-Es fundamental. Sería importante que la gente sepa que para que los niños hagan una cosa nosotros, como adultos, tenemos que hacerla primero. No decirles lo que tienen que hacer sino hacerla. Por caso, la gente en Finlandia va a la biblioteca pública en una proporción de un 80 por ciento en tres semanas. Es una sociedad que lee muchísimo y eso se transmite desde la casa. El docente, por su parte, es el representante de la familia y de la comunidad y por tanto merece un respeto y ese respeto se exige de los padres a los hijos. Ello, no tiene que ver con la sumisión; no es que los estudiantes tengan que callarse porque sí sino porque tienen que escuchar con respeto a la persona que es la mejor formada de la comunidad, el docente, quien en definitiva trabaja para sacar lo mejor de ellos.
-¿Quién tiene que adaptarse a quién?, ¿el docente a los alumnos o los alumnos a las condiciones del sistema educativo?
-Hay que volver al aprendizaje con creatividad. Como seres humanos no estamos cerrados ni terminados al nacer sino que nos vamos haciendo en la medida en que crecemos, y la escuela es una parte muy importante en ese proceso. La escuela es un lugar donde tiene que haber afecto, conocimiento y belleza y todo ello en un ambiente de respeto. Con miedo no se aprende. Con miedo no se profundiza y no se puede aprender en libertad. Se trata de crear un ambiente afectuoso pero muy exigente al mismo tiempo.
-Incluso, en Finlandia, las escuelas se piensan de otro modo a nivel infraestructura ¿no?
-La escuela es una comunidad de aprendizaje porque luego en la vida todo el mundo tendrá que aprender. Ellos (los finlandeses) quieren crear una sociedad nueva del conocimiento. Finlandia es un país donde hay pocas horas de sol por lo cual las escuelas son cálidas, con un muy buen nivel de calefacción y todo está pensado para que sea un ambiente adecuado para los alumnos. Pero, sobre todo, lo más importante, es que sea un ambiente acogedor. Eso no solo se hace con paredes, pizarras o luz sino que tiene que ver con quienes enseñan. Con los docentes.
-¿Cuándo termina de formarse un docente?
-En la sociedad que se va a desarrollar en el siglo XXI las personas estaremos siempre aprendiendo y siempre creando cosas nuevas y eso quiere decir estar al día continuamente. No es como el siglo XIX o el principio del XX en donde la gente aprendía algo y la transmitía una y otra vez como una fotocopiadora. Ya no se trata de eso. Aprender es lo más importante que podemos hacer en esta vida.
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