Marylou es la chica de Dean Moriarty y en la novela parece por momentos un objeto que se pasan entre Dean y su amigo Sal Paradise. ¿Cómo lograste armar el personaje a partir del libro de Kerouac?
Ella lograba combinar algunos valores tradicionales con sus deseos de aventura, de libertad. Es una chica muy sexualizada, desde joven. Y si bien en la novela puede parecer un personaje que los demás usan y abusan, en la vida real no era así. Y si leés el rollo original de On the road (Kerouac lo escribió a máquina en un rollo de papel) te das cuenta de que hay mucho más de su vida. Ella quería amar y tenía la habilidad de ver la belleza en todos. Yo quería hacer el personaje, pero no sabía si podía. Estaba preocupada por no poder perder el control. Por suerte encontré esas cualidades escondidas dentro de mí y me di cuenta de que puedo ser así también.
¿El libro significa algo importante para vos? ¿Recordás qué sentiste al leerlo por primera vez?
El libro celebra la idea de salir a descubrir el mundo. Al leerlo, me decía: “Quiero encontrar en la vida gente como esta”. Que tengan ambiciones, que sean rebeldes y que tengan algunos valores diferentes a los de la mayoría de la gente. El libro celebra eso. No es un libro sobre los beatniks. Es el principio de todo eso, el movimiento vino después. Es una novela sobre Dean y Sal (Neal Cassidy y Jack Kerouac, en la vida real), dos personas que comparten una misma ambición pero obtienen diferentes resultados. Para Marylou (LuAnne Henderson, en la vida real) fue una etapa en su vida, tuvo muchas otras después. Ella no quería rebelarse porque sí, estaba siendo ella misma. De hecho, con Neal siguieron siendo muy íntimos hasta la muerte de él.
La película es un poco fuerte para los fans de Crepúsculo. ¿Cómo te llevás con eso?
La sola idea de ser alguien que la gente admira es muy rara. Creo que uno se parece a sus fans también. Nos ponen en un lugar distinto, pero si a alguien le interesa lo que hago es porque se siente identificado conmigo. Pero no puedo inventarme a mí misma como una persona diferente a la que soy, estaría mintiendo. Así que tomo las decisiones de hacer las películas en las que creo y espero que la gente que me sigue sienta algo parecido. No quiero vender el producto “Kristen Stewart”, no soy tan interesante. Pero, a la vez, me gusta compartir lo que hago con muchas personas.
En el camino
De Walter Salles
Con Kristen Stewart y Sam Riley