Virtudes y el peor problema de los argentinos

El tema está en que el peor problema que tenemos es la de no reconocer que somos más de lo que dicen que somos.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La mirada es más fácil cuando se hace en general que cuando es sobre uno mismo. Y en base  a una mirada general después cada uno se verá a sí mismo.

La moneda común es la de ver siempre lo negativo de nuestro país, de nuestras costumbres, en realidad en todo lugar en donde se mueve uno de nosotros logramos siempre ver lo defectuoso, lo imperfecto hasta lo inmoral. Y es que desde todos los ámbitos de la vida que se mueve en nuestro país se nos estimula a captar solo eso tan pequeño y no, por el contrario ver la totalidad de las cosas y es que en verdad, los argentinos tenemos mucho de positivo que rescatar.

Las virtudes incluyen a los valores, no todos los valores son virtudes, y esto siempre se ha de manifestar en la Educación. “Un pueblo con valores y virtudes hace prosperar la educación” dice la maestra Marina Buzali, y este punto es el eje de todas nuestras quejas.

La virtudes nuestras ya quedarían plasmadas en la tan conocida canción “La Argentinidad al palo” de la Bersuit Vergarabat, de donde se realza lo cotidiano y sencillo de nuestra identidad.

Ya vemos entonces, que las virtudes son la de la Amistad, la Sencillez, la Audacia, la Sociabilidad y todas éstas involucran la más preciosa característica de los argentinos, cuando dispersos por el mundo nos “sacan la ficha”: ser argentino es ser un imán de desafíos por resolver que sobre todo atrae la admiración del ser humano que nos rodea. Y esto es, el motor de todos nosotros cada día: juntarnos a tomar algo con un amigo, tener una conversación salida del pecho, encontrarnos con un desafío que nos lleva a la pasión de poner todo en la cancha y la inmensa dicha de ir por la calle con cara de felicidad porque al menos hicimos algo de lo que queríamos.

El tema está en que el peor problema que tenemos es la de no reconocer que somos más de lo que dicen que somos, pensamos más allá de lo que creen que pensamos o quieren que pensemos y por sobre todo, creemos que lo que está fuera de nosotros es mejor que lo que está en nosotros.