Como militantes sociales observamos cómo la sociedad argentina va cambiando de a poco en su espíritu de ayudar al que tiene al lado y va dejando atrás el individualismo.
Desde nuestro trabajo cotidiano vemos que ante situaciones en las que se requiere una respuesta solidaria, el ciudadano acude positivamente, ya sea desde una Organización Social o como particular.
Como por ejemplo, en nuestra lucha en la temática de la adopción para que sea visible en nuestra provincia y país, muchos mendocinos y argentinos de distintas ciudades del país se han sumado para levantar nuestra voz, hacer que el Estado nos escuche y los resultados sean positivos.
Podemos corroborar que en los últimos años han crecido en el país las organizaciones sociales y principalmente la gente, individualmente, se va organizando en las redes sociales que son utilizadas para las convocatorias de apoyo a causas nobles que trabajan ciudadanos que no conocemos y sin dudarlo estamos ahí para dar el sí. Otro ejemplo de estas nuevas herramientas que son Facebook y Twitter en las que se hizo campaña por la Ley de Fertilización Asistida.Todos estuvieron apoyando a las parejas en su militancia y mucho de su aprobación ha sido debido a la militancia en dichas redes.
Otro ejemplo actual lo constituye el acompañamiento de padres y de la sociedad apoyando la lucha de los docentes por mejorar su situación, tanto en lo concerniente a su pelea por sus reivindicaciones salariales como en lo referido a su situación laboral, las condiciones de trabajo en pos del presente y del futuro de nuestros niños y adolescentes.
Esto demuestra que vamos haciendo florecer una de nuestras virtudes, la solidaridad, por transformar nuestra sociedad, para que sea más justa, igualitaria e inclusiva. Falta mucho pero los pasos que se están dando son firmes y, parafraseando al poeta, se va haciendo camino al andar.
Por último, no temamos a la participación colectiva o individual para “dar una mano” a nuestros vecinos, amigos, compañeros y en especial, a ciudadanos anónimos.
La virtud de los argentinos, la solidaridad
No temamos a la participación colectiva o individual para “dar una mano” a nuestros vecinos y amigos.