La conocimos a través de su proyecto “31 days of food creativity” (31 días de creatividad con comida). Habiendo tomado conciencia de que se estaba complicando con obras de arte cada vez más grandes y complejas, se propuso el desafío de probar simplificar sus producciones durante un mes. Reduciría su área de trabajo a formatos pequeños respetando dos consignas: los materiales de pintura solo podrían ser productos comestibles y el soporte sobre el que se expresaría sería un plato netamente blanco.
Con la propia motivación de plantearse un lindo objetivo, trajo su deseo a la realidad en marzo de 2013. Experimentó diariamente con ingredientes de su cocina, diseñó con ellos un dibujo, lo fotografió, y compartió cada imagen a través de Instagram.
En palabras de Red: “Este ha sido sin duda un ejercicio muy refrescante y divertido que es muy diferente de lo que he hecho antes. Me ha hecho más observadora de la comida que me encuentro cada día, ya no sólo los trago con mi garganta... ahora me doy cuenta de su textura y patrones, la forma en que se doblan, rompen o desmoronan, y cómo reaccionan cuando entran en contacto con el calor, la humedad o el aire... me ha enseñado a ver la alegría y diversión en los elementos comunes y cotidianos que me encuentro, y a pintar y crear objetos como los siento e imagino, no solo como los veo."
El resultado de su trabajo nos sorprendió por su creatividad y belleza en cada detalle, los invitamos a descubrir en la galeria de imágenes los increíbles resultados de su proyecto.
Fuente: Suerte Limón