Cuando la procrastinación deviene en prodigio

16 años de vida, cinco de blogger y uno de editora. Conozcan a Tavi Gevinson, la Mozart posmoderna y feminista.

Para todos los que tardamos veintitantos años en encontrar nuestra vocación, ver a Tavi Gevinson duele más que una puñalada de Tramontina por la espalda y sin aviso. Una chica de 16 años manejando su propia revista (obviamente online) genera más que celos admiración (subrayo el más que celos). Pero vayamos de a poco.

Como buena norteamericana, Tavi creció (y sigue creciendo) en los suburbios de una gran ciudad. Sin más aspiraciones que escribir sobre lo que a ella le interesaba se hizo un blog. En un post inicial que VACILABA entre carta y promesa aclaró que quería hablar sobre moda. Así empezó. Entre diario intimo y fanzine, después de tipear stylerookie.blogspot.com la pantalla se convertía lentamente en un desfiladero de imágenes bizarras, collages, fotos personales, outfits y vómitos verbales. Adolescencia (o pubertad) sin filtro. Ingenuamente Gevinson jugaba a ser la editora que cinco años después sería.

Bajita y rubiecita (diminutivo obligado), niña posmoderna, procrastinadora natural, no pasó mucho tiempo hasta que, de un día para el otro, la nena de doce años pasó de ser noticia en las afueras de Chicago para convertirse en fenómeno mundial. La invitaron a los Fashion Weeks, Miu Miu y Prada (combo del éxito si los hay) le dieron ropa, regalos de aquí, regalos de allá y la pequeña Tavi se volvió famosa. Fue jurado junto a Diane Pernet en el festival A Shaded View of Fashion de videos de Moda, protagonizó tapas de revistas, escribió para varios medios (Harper's Bazaar y Barneys.com entre ellos) y fue modelo de Rodarte.

Hoy, cinco años y muchos caracteres después, tiene su propio medio, una revista online pensada para adolescentes. Poco condescendiente y sincera, sin caer en la clásica estupidización de las teens, trata sobre los temas que ellas quieren leer: la primera borrachera, drogas, maquillaje, pop-stars (en este caso no son los Backstreet Boys ni Justin Bieber, sino más bien Thom Yorke y Nigel Godrich), amistad y los padres. Con un equipo de algo así como 75 personas (una más ácidamente sarcástica que la otra), la nenita que una vez abrió un blog pidiendo que le recomienden sitios y que comenten tiene una revista Y un libro (el anuario de Rookie).

 

Pero más allá del cuento con final feliz lo que hay que decir de Tavi es que es un personaje inspirador. Será tal vez porque esto comenzó a buscar en su blog o porque es lo que trata de hacer diario en su revista, sea como fuere, encontrarse con una mujercita que además de ser amante de la cultura nadry-pop, se hace cargo de su ser adolescente y de sus ideas político-sociales no puede ser menos que inspirador.

En una era en la que el diablo se materializa en la vejez y las agujas del reloj rompen la barrera del sonido, una chica que, sin haber pisado los veinte, tiene el futuro tan armado como el presente es lo más parecido a dios que vimos muchos. ¡Alabada seas, procrastinación, si sigues trayendo grandes infantes a la web!