Un teatro griego lleno de vida

Ya están Paco Pérez y Carlos Ciurca. Y ya son miles de personas las que comienzan a llenar las gradas y los cerros. El acto central de la Fiesta Nacional de la Vendimia convoca a todos. Hay fiesta. Y se nota.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

A las 21

El teatro griego baila con Rubén Rada. Las gradas ya están llenas en un 80% y los cerros están repletos. La fiesta, a esta altura, es inocultable.

Los bailarines de la fiesta rodean a Rada y bailan con él, al igual que miles de personas del público.

Las autoridades ya están en el palco. Hacia las 21, el Negro Rada se dispone para ir cerrando su actuación, mientras hace coros con todos.

La Fiesta Nacional de la Vendimia, se vive a pleno.  

A las 20.30

Ya desde mucho antes de llegar al teatro griego Frank Romero Day, se nota que hay fiesta. Es la fiesta mayor de Mendoza, el espectáculo central de la Fiesta Nacional de la Vendimia tiene todo a punto, no obstante, el movimiento general es incesante.

Entre los asistentes, mezclados con los mendocinos llegaron el gobernador y el vice, Francisco Pérez y Carlos Ciurca. Ambos entraron al teatro griego con un grupo de funcionarios y pasaron inadvertidos.

Unos custodiando el orden, otros esperando hacerse la changuita estacionando autos, algunos inadvertidos que corren y la verán por televisión, otros en ambulancias o camionetas promocionales o camiones de Nación o la provincia, todos parecen tener una misión y la cumplen a rajatablas.

Como siempre, el humito de los choris, camino al teatro, todo lo inunda.

- Hay choris y viagras para los viejos…

En cuanto a posibilidades de venta, parece no haberse descuidado nada: lomos, conos de pizza, almohadones, bebidas de toda índole.

No faltan tampoco las hermosas coordinadoras (es incontable la cantidad de empresas que han venido a promocionar sus productos) con sus sombreros y sus calzas pegadas a la piel, los grupos de turistas con toda la fascinación por lo desconocido y las familias enteras con sus cenas a cuestas y abrigos por si refresca y carteles de sus candidatas favoritas.

Están, además, como siempre, las “barras bravas” que llegan desde los distintos departamentos, cada uno con un cartel y, en cada cartel, el rostro de una reina que sonríe y vuelve a sonreír.

En el palco, chicas y chicos, prolijamente vestidos disponen todos para los invitados que, al llegar, irán recibiendo muchos regalos, tanto como silbidos recibirán algunos. La Vendimia, en el teatro griego, tiene sus clásicos, sabrán ustedes.

En el escenario, hay un previa con diversos artistas haciendo lo suyo: una cuerda de tambores batiendo sus parches con furia, un grupo de chicas que intenta hacerlos bailar a la gente en las gradas y un grupo de folclore integrado, en parte, por chicos con distintas discapacidades y un par de locutores buscando anima la previa.

Todos, en distinta medida, se roban sus aplausos.

La escenografía, con sus cajas de luces, típicamente vendímiales, enmudece, aguarda su turno. En el centro, arriba, está el lugar de los músicos que tocarán en vivo.

A las 20.30 el teatro está ocupado en un 40%. Comienza a tocar, en vivo, el Negro Rada, "Ayer te vi", una de las sopresas de la noche.

Hay fiesta en el Frank Romero Day.