Nos invitaron a Fundación PROA a jugar con Pablo La Padula.
En el marco de la Muestra “De un tiempo a esta parte” curada por Olga Martínez, Pablo fue convocado por el Centro Cultural Nómade a realizar una actividad plástica con niños y adultos en la explanada.
La propuesta comenzó con la visita a la obra que el mismo ha realizado en la Biblioteca del Fundación, Vitrina Panocticum, en donde el artista armó dos gabinetes.
Instalados en las ventanas Pablo ha rescatado la idea de las grandes colecciones de curiosidades que personas interesadas por el mundo natural y filosófico realizaban previo a la aparición de los museos de Biología y la otra con los “Monstruos del Medioevo” bestias históricas ilustradas por famosos Naturalistas.
La Arquitectura de PROA preciosa y específica atravesada por el pensamiento científico dibujos y objetos recolectados, es confrontada con el entorno ecológico desvastado del riachuelo.
Pablo muestra su colección y niños y adultos comprendemos exactamente de que está hablando. Todos guardamos preciosos tesoros en diferentes etapas de nuestra vida.
Hay preguntas, muchas preguntas para corroborar si lo que vemos allí es lo que pensamos.
En la ventana de los monstruos, las evocaciones infantiles son preciosas hipótesis muy parecidas a la que aquellos hombres del medioevo presentaban cuando describían la posibilidad de la existencia de esos seres.
Hoy en los 2000, esos dibujos que podríamos pensar como disparatados, cobran nuevamente sentido para el artista-biólogo La Padula cuando la ingeniería genética genera esos monstruos en los laboratorios invitándonos a seguir pensando.
Eleanor Duckworth teórica de la educación, discípula de Jean Piaget, considera que tener ideas maravillosas es la escencia del desarrollo intelectual y dependerá en su mayor parte de las ocasiones para tenerlas.
En PROA, en este encuentro entre el artista, los niños y su familia aparecieron esas ideas maravillosas.
La vereda se convirtió en una nueva vitrina que reflejaba la capacidad de crear y darle un nombre a las cosas que se generan con materiales diferentes que provienen de lo natural y artificiales.
Las ideas maravillosas se manifiestan en la naturaleza de los actos creativos intelectuales, tanto si se trata de un niño pequeño como si se trata de un científico que formula una nueva teoría, en cada caso se establecen nuevas conexiones entre cosas que ya se dominan.
“Todo depende de la presencia de personas que valoren estas ideas y la existencia de un ambiente que las induzca…” dice Duckworth y Pablo hizo posible esto.
FUNDACIÓN PROA
DE UN TIEMPO A ESTA PARTE
PABLO LA PADULA- ARIEL MONTAGNOLI- SILVIA RIVAS
CURADORA OLGA MARTINEZ.