Las reinas volverán a convivir por más de quince días en el Hotel Alcor, que es el sitio donde históricamente las soberanas viven la previa de la fiesta.
El gerente del hotel, Alejandro Scherbovsky, aseguró que fue una gran alegría recibir la noticia de que habían ganado la licitación.
El gerente del hotel, Alejandro Scherbovsky.
Desde el 2003 y, en forma casi ininterrumpida -sólo se cambió de lugar un año-, el Alcor ha sido el sitio donde las reinas de los departamentos conviven hasta la elección y coronación de la nueva soberana.
Desde el 2003 y, en forma casi ininterrumpida -sólo se cambió de lugar un año-, el Alcor ha sido el sitio donde las reinas de los departamentos conviven hasta la elección y coronación de la nueva soberana.
Scherbovsky explicó las razones por las cuales los siguen eligiendo, sobre todo teniendo en cuenta que el Alcor es un hotel tres estrellas y en el centro de la Ciudad hay varios que suman cinco. Para el gerente, la explicación tiene que ver con su bajo perfil, con su nula utilización de las reinas para hacer publicidad, con el trabajo mancomunado con las coordinadoras y con la predisposición del personal para atender a cada una de las reinas.
El 18 de febrero las candidatas comenzarán la convivencia en el hotel, ya que para ese momento la única reina que faltará elegir será la anfitriona de la fiesta, de Capital.
Las reinas ocuparán un cuarenta por ciento de la capacidad del hotel, que en total puede albergar a cien personas.
La atención personalizada fue una de las características que destacó el gerente.
Scherbovsky destacó que las reinas son huéspedes, como el resto de las personas que se alberga en el hotel, aunque aseguró que generan un gran impacto entre la gente y mucho movimiento en el lugar, ya que tienen continuas salidas y entradas.
El gerente explicó que tienen mucha expectativa por recibir a las soberanas y señaló que están siempre predispuestos a colaborar con las coordinadoras y a intentar cumplir con todos los pedidos que les hagan.
El hotel Alcor abrió por primera vez sus puertas el 4 de enero de 1950 y en ese momento pertenecía a la familia Alaniz Cortiz. En 1995 lo compró una firma mendocina, cuyo titular es Hugo Scherbovsky, que lo conserva hasta la actualidad.
Cuando el hotel cambió de dueño, en 1995, cerró sus puertas y recién volvió a abrirlas en 2003, ya que se realizó una remodelación total del establecimiento.
Este año, como desde hace mucho tiempo, el Alcor volverá a recibir a las reinas.