Con 37 votos, Nadia Romina González es la flamante soberana de General Alvear. La joven, sucesora de Romina Natalí García, es profesora de inglés y estudiante de Nutrición. Tiene cabellos castaños y ojos marrones.
¿La perlita? La bella ganadora se presentó por primera vez en el año 2009 por el mismo distrito, pero no resultó triunfadora.
Ivana Natalia Ponce, la rubia representante de San Pedro del Atuel, se quedó con el virreinado al obtener 28 votos.
Reina y Virreina saludan, recién coronadas.
La fiesta
La dirección del acto artístico estuvo a cargo de Hugo Martínez, mientras que el guión perteneció a Gisella Bordano,
"En esta fiesta se comparó el trabajo del agricultor, la forma en la que nace un vino con la forma en que nace un niño”, explicó Stella Montoya, Directora de Cultura del departamento.
Aproximadamente sesenta artistas fueron los que actuaron sobre un escenario innovador, ya que estaba ubicado en el centro del polideportivo cubierto del departamento. “Las cuatro caras del escenario fueron un desafío muy grande que quisimos asumir. Tanto para los artistas, los locutores y todos los que organizamos. Pero salimos airosos”, comentó una de las organizadoras.
Fue una fiesta en donde primó el lirismo y la metáfora, en la que se unió el surgimiento y el crecimiento de la vida humana con el de la viña. Uno de los mensajes más claros de la celebración fue el del cuidado y la protección de la naturaleza.
La encargada de dar la orden de inicio, luego de un emotivo discurso en el que, entre otras cosas, pidió a los jóvenes que vuelvan al departamento de Alvear luego de irse para estudiar, fue Romina García, la reina saliente.
Las acrobacias en tela y el body painting fueron las características distintivas de los primeros cuadros. Luego, una mujer española, embarazada ella, espera a su marido, italiano él, para compartir la mesa. "Sueño una gran familia en esta tierra de Alvear", dice el viñatero italiano, mientras abraza a su mujer encinta. El italiano y la española representan la síntesis de los que llegaron, trabajaron, se enamoraron y construyeron esta Mendoza.
Casamiento, tarantella, alegría... hasta que llegan los flagelos del tiempo: la lluvia y el granizo, de la mano del malambo. Cuando pasa el granizo, el viñatero renueva la esperanza y eleva una plegaria al cielo, al mismo tiempo en que entra en escena la Virgen de la Carrodilla, personificada por una actriz. El público, de pie y en silencio.
La solidaridad del pueblo alvearense se manifiesta en el cuadro en que, entre todos los viñateros, ayudan al que padeció las inclemencias del tiempo y juntos celebran la cosecha con cueca y gato. "Un despertar de esperanza florece en mi viña nueva", dice la tonada que suena luego.
El viñatero describe lo que significa el vino para el agricultor rescatando el esfuerzo y sacrificio diario en la viña. Un cuadro dedicado al vino con diferentes temas musicales y un tema dedicado a la Nación, desplegando una gran bandera marcan el final de la celebración.