Después de días acampando en la puerta del Hipódromo de Mendoza, durante los cuales hasta se eligió a la “reina de la fila”, cientos de personas pudieron comprar desde las 10 una entrada para el acto central de la fiesta de la Vendimia o para algunas de las repeticiones.
La ministra de Cultura, Marizul Ibáñez y parte de su gabinete estuvieron en el lugar para comprobar que todo se desarrollara con normalidad. Y se llevaron elogios del público que se acercó para felicitarlos por la organización y por los servicios que les brindaron para soportar la espera.
La fila se extendía por más de una cuadra.
La venta comenzó puntualmente a las 10, con cuatro bocas de expendio habilitadas para el acto central y una para cada repetición. Además, se pueden comprar obleas para estacionamiento.
La venta comenzó puntualmente a las 10, con cuatro bocas de expendio habilitadas para el acto central y una para cada repetición. Además, se pueden comprar obleas para estacionamiento.
En cada una de las bocas de ventas, una promotora vestida con calzas negras y una remeras bordó con el logo de Mendoza, brindaba información a los compradores.
Pablo Perri fue el primero en comprar las entradas, luego de esperar desde el miércoles en la puerta del Hipódromo, donde llegó munido de garrafa y mercadería, para poder cocinar.
Los guitarreros animaron la espera, que para algunos comenzó el miércoles.
Pablo es escenógrafo y profesor del secundario y desde chico es un fanático de la fiesta, por eso hace años es el primero que llega a la fila para poder comprar una entrada.
El profesor definió a la fiesta como “increíble”, como un género artístico único que no se compara a ningún otro. Por eso, no entiende por qué hay tantos mendocinos que no valoran la fiesta.
Pocha Lauriente esperó desde el sábado para adquirir la entrada para ella y una pariente que llegará desde Italia para disfrutar del espectáculo.
Julio Alberto Montenegro y Nora Parolo de Ahumada también adquirieron sus entradas. Resaltaron que durante la espera tuvieron todos los servicios –baños químicos y agua fría y caliente- y elogiaron la organización.
Para soportar la espera, la gente llevó sillas y hasta carpa y garrafas.
Como en los días previos, quienes esperaban podían consumir en forma gratuita frutas de estación, como duraznos y ciruelas que aportaron los agricultores familiares del este.
La ministra Ibáñez explicó que se pusieron a la venta unas 8 mil entradas y destacó que intentaron hacer más amena la espera de las personas, con servicios y actividades artísticas.
La previa
El miércoles se instaló la primera persona para esperar el comienzo de la venta de entradas. A partir de ahí la fila fue creciendo y hoy tenía más de dos cuadras.
Para soportar la espera, la gente organizó anoche la elección de “la reina de la fila”, que coronó a una de las personas que aguardaban para comprar una entrada. Fue electa Marcela Mezzenasco, mientras resultó virreina Romina Palombarini.
La venta arrancó a las 10, tal como esraba previsto.
Ahora la reina va por más. Le pidió a la ministra de Cultura desfilar en el Carrousel, porque es “el sueño de su vida”.
A la elección se sumaron números folclóricos y el cine al aire libre, lo que hizo más amena la espera.
Además de la sede del Hipódromo de Mendoza, las entradas se venden en los anexos del Casino, salvo las ubicadas en Eugenio Bustos y Uspallata.
Los requisitos
Para comprar entradas, se debe llevar DNI. Además, hay que tener más de 18 años. Se aclara que todas las entradas son numeradas, y solamente se venden cuatro por persona, como máximo.