La fiesta de la Vendimia de Rivadavia dejó muchas perlitas. Aquí te las contamos.
* Se bañó y se vino. El gobernador, Francisco Pérez asistió junto a su esposa a la fiesta. El mandatario participó del encuentro de presidentes en Chile, por lo que según sus allegados sólo alcanzó a darse un baño y salió para Rivadavia.
* Impecable. Como es habitual, la esposa del gobernador, Celina Sánchez estaba impecable con pantalón negro y un blazer rojo.
Después de las críticas, a través de Twitter, un abrazo conciliador.
* Reunión de gabinete. La fiesta fue una especie de reunión de gabinete. Casi todos los ministros participaron de la celebración en la tierra del radical, Ricardo Mansur.
* A los besos. Aunque el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo fue crítico al gobierno por la paralización de los trabajos en la minera Vale, en la fiesta se dio un abrazo con el gobernador.
Los vestidos de las trece candidatas se lucieron por su colorido.
* A bailar. El intendente Mansur estaba contento, ya que lo acompañaron en su fiesta el gobernador y los ministros y referentes de su partido, como Alfredo Cornejo. Tanta era su alegría que se animó a dar unos pasos con algunas de las candidatas al cetro comunal.
* Serenata. Javier Casetti fue el encargado de cantarle a las candidatas, antes de la elección y coronación de la reina. Él y su banda animaron la fiesta.
Algunos de los chicos que participaron de la fiesta, con la reina y virreina.
* A pleno color. Los vestidos de las trece candidatas al cetro departamento se destacaron por los colores: rosa fuerte y verde.
* Sólo los vecinos. En Rivadavia es el público quien decide quién es la reina. A través de un sorteo, pueden votar las personas a las que les coincidieron los últimos números del documento.
* Mucho público. De acuerdo a la información que anunciaron los locutores se vendieron 6.372 entradas para la fiesta.
Mansur recibió al gobernador y a gran parte de su gabinete.
* Se fue en moto. Antes de la elección de la nueva reina, la comuna sorteó una moto, entre los presentes.
* Fuerza gendarmes. Cuando la imagen de la Vírgen de la Carrodilla salió del escenario, el público se paró para despedirla. En un momento todos temblaron, porque era obvio que la imagen era muy pesada para los tres gendarmes que la cargaron.
* Gracias al santo. Los vecinos y las autoridades de Rivadavia rezaron a San Isidro Labrador para que no lloviera. El salto les cumplió y el público pudo disfrutar de una noche hermosa.