La única constante es el cambio

En el marco de la Bienal de Arquitectura Sudamericana 2012 -del 26 al 28 de setiembre en el Sheraton Mendoza Hotel-, Club House te adelanta obras de los profesionales locales y extranjeros que expondrán. Aquí, una casa del estudio de arquitectura Adamo-Faiden, de Buenos Aires.

El edificio está ubicado en Núñez, un área de densidad media próxima al límite norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La condición estrecha del terreno llevó a organizar la construcción en dos bloques. El primero de ellos se separa del suelo uniendo la vereda con el patio de circulación.

Obra silenciosa: la fachada resuelta mediante una trama que tamiza la luz, devuelve a la ciudad la calma silenciosa de su confirmación.

A pesar de su escasa dimensión, el edificio cuenta con cuatro tipos de unidades que se duplican simétricamente. Todas ellas se organizan con un cierto grado de ambigüedad que les permite ser utilizadas como viviendas u oficinas.

Cada una de las decisiones del proyecto intenta sacar provecho de la indefinición que presenta el programa; el edificio se presenta como un ámbito abierto a múltiples apropiaciones.

El edificio no nos anuncia su función mediante estereotipos formales, la ambiguedad es un atributo de los tiempos actuales. El uso define su identidad.

Los arquitectos Sebastián Adamo y Marcelo Faiden, transmiten las diversas posibilidades y versatilidad de la obra de arquitectura que, desde su mirada, posee una constante tendencia al cambio.

“Imaginemos que estamos frente a un objeto sin forma definida, fluctuante, sometida a oscilaciones irregulares. Una red sin jerarquías deformada por múltiples tensiones asociadas a oportunidades superpuestas. Un objeto excesivamente escurridizo, de perfume cambiante y de imagen camaleónica.

La obra posee una actitud clásica del quehacer arquitectónico: La confianza de que con pocos y elementales componentes constructivos se puede dotar de sentido a la obra y participar de la memoria de la ciudad donde se instala.

¿Qué tipo de vínculo debemos establecer con algo que tiende constantemente al cambio? Descripto en estos términos, se nos presentarían al menos tres maneras de posicionarnos frente a él.

La primera y más inmediata sería establecer una relación de cercanía. Cuanto más próximo nos situemos respecto de él, mejor. Intentar sentirlo cerca, vigilar sus latidos, abrazarlo hasta adquirir su perfume. Ofrendarle nuestra identidad o dicho en otros términos: camuflarnos en el objeto.


La segunda opción sería dejarlo completamente de lado. Alejarnos, escaparnos lo más lejos posible. Olvidarlo definitivamente y empezar a imaginarnos otro objeto, como si nunca hubiese existido. Ensayar una especie de tabula rasa quizás muy moderna, quizás nada pragmática.

Finalmente, la tercera estrategia consistiría en manipularlo rápidamente hasta que adquiera sentido. Retirarnos al instante y desde una distancia media observar atentamente su comportamiento. Volver a él y alejarnos siempre hacia un punto distinto hasta lograr envolverlo con nuestra mirada. Construir una distancia crítica que nos permita conocerlo hasta reconocernos. Fabricar un nuevo plan de acción que diluya nuestras ambiciones privadas en las necesidades públicas. Volver a la carga como un eterno turista. Y así mil veces”.

Ficha técnica:

Nombre Obra: Edificio Arribeños 3182.
Arquitectos: adamo-faiden. Arq. Sebastián Adamo, Arq. Marcelo Faiden.
Arquitectos Colaboradores: Carolina Leveroni y Luciano Intile.
Ubicación: Arribeños 3182, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
Cliente: Fideicomiso Arribeños 3182.
Cálculo estructural: Ing. Alberto Fainstein.
Materialidad: Hormigón Armado, Mampostería de ladrillos cerámicos, Carpinterías y cerramiento integral de parasoles de aluminio.
Presupuesto: 453 USD /m2.
Superficie del terreno: 8.66x26.00mts - 224m2
Superficie ocupada: 167m2
Superficie construida: 497m2
Superficie áreas comunes: 121m2
Año proyecto: 2005.
Año construcción: 2006/2007.
Fotografía: Francisco Berreteaga.