Dos extraños suicidios rodearon al triple crimen

Dos testigos vinculados a las víctimas del triple crimen de General Rodríguez se suicidaron en extrañas circunstancias tras los homicidios, aunque uno de ellos llegó a aportar a la Justicia datos sobre el posible móvil de los asesinatos. El 25 de agosto, a solo doce días del hallazgo de los cuerpos de los empresarios, Ariel Vilán (34) se arrojó desde el noveno piso de un departamento del barrio porteño de Boedo, donde vivían sus padres y en momentos en que estaba presente su hermano.

Vilán era gerente de una farmacia propiedad de Sebastián Forza, una de las víctimas, y después del triple homicidio se había mudado de su casa de Las Cañitas a la de sus padres porque había sido amenazado.
 

El joven dejó una carta en la que pedía que "se investigue bien" el crimen de Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina y se pudo comprobar que se movilizaba en un auto Minicooper propiedad del primero.
 

Eduardo Vilán, hermano de la víctima, declaró que a Ariel "lo indujeron al suicidio" y que tenía problemas económicos, aunque lo desligó de los crímenes.
 

En tanto, Martín Magallanes, socio de Vilán en la empresa Droguería Unifarma, aseguró que el empresario estaba "abrumado y paranoico" por las deudas de la firma y cree que eso lo llevó a matarse.
 

El otro testigo que presuntamente se suicidó es Emiliano Marcos (25), quien la madrugada del 15 de noviembre de 2009 le dijo a su mujer que se iba a comprar cigarrillos y terminó atropellado por un tren en las proximidades de la estación Villa del Parque.
 

Según la grabación de la cámara de la cabina del maquinista, Marcos se recostó "en cruz" sobre uno de los rieles de las vías y el tren partió literalmente en dos el cuerpo del muchacho, aunque siempre generó dudas un momento de la filmación en el que parece que cuando el tren toca bocina, él levanta una mano.
 

Natalia, esposa de Marcos, siempre sostuvo que su esposo no tenía motivos para matarse -ya que ella estaba embarazada y él feliz por ser padre-, y aportó a la Justicia el nombre de una persona a la que su marido le temía.
 

Marcos era considerado un testigo clave en la causa del triple crimen ya que trabajaba en una farmacia vinculada a Forza y declaró ante el fiscal Juan Bidone que presenció la entrega de un cargamento de efedrina.
 

Lo central de la declaración de Marcos fue que dijo haber escuchado de boca de Forza y Ferrón que estaban siendo amenazados por una empresario del rubro y temían que les pasara algo.

Fuente: Télam