Así se fabrica la caña

Argendonax tiene la plantación de caña en Lavalle y la fábrica en Guaymallén, desde donde sale el producto terminado a todo el mundo.

Cada tubo es abierto en cuatro y medido su ancho y espesor. Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Cada tubo es abierto en cuatro y medido su ancho y espesor. Foto: Pachy Reynoso/MDZ

El proceso de fabricación de cañas para clarinete y saxofón consiste en:

  1. Corte de tubos: luego del asoleado, personal especializado corta y selecciona los tubos de acuerdo a los parámetros de calidad y los clasifica por diámetro, largo y espesor de madera.

  2. Estacionamiento: los tubos seleccionados son estacionados en el depósito por un período mínimo de 18 meses.

  3. Flechado: luego del estacionamiento cada tubo es abierto en cuatro y nuevamente medido su ancho y espesor.

  4. Corte de segmentos: cada cuarto es cortado según el largo requerido. En este proceso se realiza una marca en la parte superior del segmento, para que todas las puntas de las cañas se sitúen siguiendo el sentido de crecimiento que tuvo la planta.

  5. Rectificación y moldeado: los segmentos son rectificados con tres cabezas rectificadoras que dejan un acabado perfecto en la superficie que tendrá contacto con la boquilla, asegurando un apoyo perfecto de la futura caña. El moldeado y predesbaste se realiza en una máquina que deja al blank terminado con su forma trapezoidal perfectamente moldeado al ancho requerido.

  6. Raspado y despunte: cada blank es inspeccionado al momento de llenar los cargadores que alimentarán las máquinas raspadoras. Estas copian una matriz y mediante unos 100 golpes de cepillo darán la forma final al raspado a la caña. Cada caña es cortada en la punta con un troquel que asegura un corte extremadamente limpio mejorando de esta manera el ataque de una nota, como así también el staccato.

  7. Medición: en todas las cañas para clarinete y saxofón González se utiliza un medidor de 3D que asegura una medición perfecta de la caña comparando permanentemente con los modelos originales.

  8. Medición de la fuerza por ¼ : cada caña es sometida a una misma fuerza en un flexómetro electrónico que determina la resistencia a la flexión, que se traduce en la dureza de la caña. Las cañas son separadas por cuartos de fuerza con lo que el músico consigue una elección más fina de la fuerza que se verá traducida en más cantidad de cañas útiles por caja. González fue quien introdujo al mercado esta forma de dividir las fuerzas. 

  9. Envasado: cada caña es inspeccionada visualmente antes de ser ensobrada en su envase individual.

  10. Control de calidad: la calidad de los productos no sólo es rígidamente controlada durante todo el proceso de fabricación, sino que ya terminadas las cañas se comparan con el modelo original. Posteriormente, renombrados músicos alrededor del mundo corroboran los esfuerzos, al someter las cañas a sus exigentes criterios.

Mirá el video y conocé como es el proceso en imágenes: