Los científicos y profesionales ya bocharon al Indec

Ayer, la Presidenta Cristina Kirchner respaldó las mediciones del INDEC. Dijo que esas estadísticas eran "científicas y profesionales". Y fue más lejos porque descalificó no sólo las mediciones alternativas, tanto de consultoras como las de los institutos provinciales, sino incluso las de otros países, como EE.UU. Sin embargo, los profesionales y científicos en estadísticas, economía y ciencias sociales dijeron lo contrario y aplazaron o "bocharon" los índices del INDEC.

Por eso, el Gobierno nunca dio a conocer el dictamen de las 5 universidades nacionales designadas por el Ministerio de Economía para auditar al INDEC. Y eso se debe a que el dictamen académico universitario dictaminó que los índices de precios del INDEC no son confiables y hay manipulación estadística.

En las propias filas del oficialismo, las estadísticas del INDEC fueron cuestionadas. El actual viceministro de Economía, Axel Kiciloffm hasta las vísperas de asumir ese cargo, como director del centro de estudios Cenda sostenía que "la inocultable falta de confiabilidad del índice de precios al consumidor (IPC) calculado por el INDEC ha privado a la sociedad de una herramienta fundamental para conocer la verdadera situación económica del país". Y como alternativa al IPC "trucho" del INDEC, elaboró un índice de precios que promediaba las mediciones de 7 Provincias. Lamentablemente y sin dar explicaciones, discontinuó la tarea apenas asumió en Economía.

También la consultora vinculada a la CTA Oficialista, CIFRA, que dirige Eduardo Basualdo, "ante la falta de confiabilidad del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC", para sus análisis y estudios, utiliza cifras de precios alternativos de las pocas Provincias que aún miden en forma independiente.

¿Más pruebas? En las paritarias, el Gobierno y los empresarios acuerdan subas salariales más acordes a las mediciones provinciales que a las del INDEC. Ningún sector toma en cuenta el IPC del INDEC para ajustar cualquier variable económica y financiera.

Las cifras del INDEC son funcionales al Gobierno porque le permiten mostrar índices ridículos de indigencia y pobreza, "dibujar" los proyectos de Presupuesto y sobre todo porque recauda el "impuesto inflacionario" para financiar el creciente déficit fiscal.