La llegada de Blonde Redhead a la Argentina es una de las grandes noticias musicales del año. Un poco porque reedita la hermosa sorpresa de ver en vivo a quienes pensaste que nunca ibas a ver, pero más que nada porque esta banda en particular condensa el desarrollo de la escena rock independiente de Nueva York de los últimos treinta años como ninguna otra.
Ensayar una genealogía de Blonde Redhead nos lleva a detenernos en primer lugar en el No Wave de fines de los ’70. Disonancia, atonalidad, énfasis en una textura musical por sobre la melodía; el No Wave trascendió la escena musical para salpicar a las artes visuales y el cine, al punto de convertirse en un movimiento artístico que marcó un antes y un después en la cultura de Nueva York. La segunda escala obligada es Sonic Youth, banda que supo refinar la ruidosa herencia del No Wave y llevarla a otro nivel, convirtiéndola en una postal de Nueva York para el mundo. Blonde Redhead, en ese momento un cuarteto formado por la japonesa Kazu Makino, los mellizos italianos Simone y Amadeo Pace y el bajista Maki Takahashi, se abrió camino en el under montado en un rock frenético, plagado de cacofonías y abruptos cambios de ritmo, que lo erigió como el claro continuador de ese legado, al punto que Steve Shelley, baterista de Sonic Youth, les produjo el primer disco en 1995. Consolidados como trío tras la partida de Takahashi, la banda se transformó rápidamente en el secreto mejor guardado de la escena neoyorkina.
Mi primer contacto con Blonde Redhead fue justamente en una disquería de la Cuarta y Broadway. Hurgando las bateas me topé con La Mia Vita Violenta, me sonaba el nombre, me gustó la tapa, suficiente. Al primer chillido de Kazu Makino entendí que había encontrado el soundtrack de mi viaje. Guitarras filosas se entrecruzaban con melodías de voz de una tensión que nunca había experimentado. Caminar esas calles con esa compañía me hacía sentir extrañamente cómodo, casi local. La ciudad misma me susurraba desde los auriculares. En los días subsiguientes fui haciendo acopio de una discografía que me sorprendió. Los primeros trabajos, con referencias claras a sus influencias inmediatas, mucho ruido, suciedad y disonancia, dan paso a un shoegaze pulido, muy personal y con canciones mucho más amigables al oído. Lo singular de este trío es su capacidad para desarrollar un sonido que los hace únicos sin dejar de lado una búsqueda constante por trascender sus propios límites técnicos y estilísticos.
Tras diecisiete años de carrera, el músculo que moldea y dinamiza a Blonde Redhead sigue siendo su música. Hasta la salida de Misery is a Butterfly, su sexto disco de estudio, el boca en boca había sido el principal medio de difusión. Recién con 23 les llega la fama internacional, fama que no se nutrió de atajos ni hypeos mediáticos, permitiéndole a la banda mantener la sinceridad de quien se relaciona con la música como un juego, como un modo de vida. En su afán de renovarse continuamente editaron Penny Sparkle (2010), un disco de canciones en las que confluyen un costado dream pop con una presencia de la electrónica mucho más marcada que en los anteriores trabajos de la banda, fruto de la producción de los suecos Van Rivers & The Subliminal Kid.
La gira de esta última placa se convirtió en la excusa perfecta para el desembarco de Blonde Redhead en Buenos Aires. Si bien vienen a presentar el disco, el menú para el recital es incierto dada la gran cantidad de material del que dispone la banda y el hecho de enfrentarse a un público que pretende licuar en una hora y media todos esos años de espera. Quienes pudieron experimentarlo aseguran que el vivo es por lejos su mejor formato. Habrá que acercarse este sábado para vivirlo en carne propia.
Blonde Redhead – Sábado 28/9 21:00 en Niceto (Niceto Vega 5510, Bs.As)
BLONDE REDHEAD
Integrantes
Kazu Makino – Voz, Guitarra, Teclado
Amadeo Pace – Voz, Guitarra
Simone Pace – Batería
Discos
Blonde Redhead (1995- Smell Like Records)
La Mia Vita Violenta (1995 – Smell Like Records)
Fake Can Be Just As Good (1997 – Touch and Go Records)
In An Expression Of The Inexpressible (1998 – Touch and Go Records)
Melody Of Certain Damaged Lemons (2000 – Touch and Go Records)
Misery Is A Butterfly (2004 – 4AD)
23 (2007 – 4AD)
Penny Sparkle (2010 – 4AD)
Influenciados por…
DNA
Teenage Jesus and The Jerks
Sonic Youth
Suicide
Slint
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