Mini jardín silvestre
Aprovechá una caja de madera que no uses –las de vino son perfectas– y pintala de blanco. Después, echale tierra y plantá unas flores naranjas y amarillas, hierbas aromáticas... Es una propuesta ideal para decorar la terraza.
Aromatizá la mesa
Por su gracia y estilo, las peonías son ideales para este fin. Podés colocarlas en un jarrón alto de arcilla, para que sean bien visibles, o hacer pequeños ramos con ellas y emplearlas como centros decorativos.
Servilleteros naturales
Para hacerlos, sólo necesitarás unas cuantas orquídeas y ramas de árboles frescas. Enrollá cada servilleta sobre sí misma, atala con una rama y sujetá la flor con ella. Así de fácil.
Un toque refrescante
He aquí una idea genial para un picnic campestre: utilizá recipientes de metal como cubeteras, añadí hielo y agua para enfriar las bebidas y poné amapolas y margaritas flotando. Reforzarás la sensación de frescura.
Un centro de estilo inglés
Lo conseguirás si reciclás varias latas de diferentes tamaños y las pintás en algún color pastel, como el rosa, con un esmalte sintético mate. Luego, poné flores en ellas del mismo tono ¡y listo!