Evitar la tentación
En la prueba que mide la autodisciplina en niños (la de las nubes, o marshmallows), se veía que algunos miraban para otro lado y hacían lo posible para entretenerse con otra cosa. La distracción también es una buena estrategia, como han demostrado investigadores de la Universidad de Columbia (EEUU). Si canturreamos o pensamos conscientemente en otra cosa cuando algo nos tienta, nos costará menos controlarnos.
Prever la tentación
Los expertos hablan de la “intención de implementación” como una estrategia muy útil para fortalecer el autocontrol. Se trata de, cuando sabemos que vamos a enfrentarnos a una tentación, tener un plan que delimite cómo actuaremos. Las investigaciones sugieren que las intenciones de implementación mejoran el autocontrol incluso en personas en las que se ha disminuido la fuerza de voluntad expresamente.
Practicar a menudo
Los expertos aseguran que, si bien la fuerza de voluntad es un “músculo” que se agota, también como ellos se fortalece por repetición. Lo demostró Muraven con un experimento en el que pedía a un grupo de voluntarios que durante dos semanas hicieran un seguimiento de sus alimentos, mejoraran su estado de ánimo y su postura. Después, los que habían hecho estos ejercicios tuvieron mejores resultados en su intento de dejar de fumar.
Mantener los niveles de glucosa en el cerebro
Comer frecuentemente para mantener los niveles de azúcar del cerebro también puede ayudar a recargar las reservas de fuerza de voluntad. Pero esto no significa tener que tomar azúcar refinado. De hecho, en el caso de las personas que estén a dieta, por ejemplo, será más útil para conservar el autocontrol comer porciones más pequeñas pero más veces, y nunca saltarse comidas.
De uno en uno
Cumplir a la vez varios objetivos que exijan mucho autocontrol puede resultar casi imposible. Según Sandra Aamodt, editora jefa de la prestigiosa revista Nature Neuroscience, en su libro Wellcome to your child brain conception hay varias actividades que pueden agotar rápidamente nuestra fuerza de voluntad: resistirnos a probar ciertas comidas o bebidas, reprimir respuestas emocionales, hacer un examen, dormir poco y tratar de impresionar a alguien. Y por lo tanto, es mejor no hacerlas todas a la vez.
Tensión muscular
Iris W. Hung, de la Universidad de Singapur, ha descubierto un curioso truco para ejercer el autocontrol: Si cuando notamos que se nos hace la boca agua ante un pastel tensamos los bíceps o los músculos de la mano durante un minuto, nos resultará más sencillo evitar la tentación. “La mente y el cuerpo están tan estrechamente unidos que simplemente apretando los músculos se puede activar la fuerza de voluntad”, concluía en la revista Journal of Consumer Research.
Buenas acciones
Kurt Gray, de la Universidad de Harvard, ha demostrado que hacer una buena acción aumenta nuestra fuerza de voluntad y nuestra resistencia física. “Tal vez la mejor manera de resistirse a un Donuts a media mañana es donar el dinero que costaría para una buena causa”, sostiene Gray, quien dio a conocer sus conclusiones en la revista Social Psychological and Personality Science.
La ciencia de la fuerza de voluntad
¿Por qué unos tienen más? ¿cómo fortalecerla? Conocer sus claves puede ayudarte a cambiar de vida.