Hay unas 40 personas entre parejas y gente sola que pretende adoptar un niño en nuestra ciudad y muchos de ellos hace 10 diez que están a la espera de concretar su anhelo de ser padres. En el último año no se ha dado ningún niño en adopción en todo el departamento, lo que deja sin expectativas a quienes buscan formar una familia. Pero no se sabe a ciencia cierta cuantas “entregas directas” se realizan.
Sobre este tema dialogamos con la Dra. Mariana Simón, juez de familia, quien gentilmente nos informó sobre la situación actual en San Rafael. Desde hace poco más de un año, Simón está a cargo del primer juzgado de familia y desde su lugar está intentando por todos los medios revertir esta situación que difiere mucho en varios aspectos, del régimen que se aplica en la provincia a través del Registro Único de Adopción (RUA).
“Entre los dos juzgados tenemos unas 40 o 50 personas inscriptas en un libro único. Apenas me hice cargo del juzgado una de las cosas que fundamentalmente me llamó la atención fue que las adopciones las llevara el juzgado cuando en Mendoza de todo esto se encarga el RUA y un equipo interdisciplinario. Acá tenemos parejas y gente sola que se ha inscripto en el año 2002, algunos tienen hijos otros no. Algunos buscan bebés, otros buscan chicos más grandes, es muy variado” aseguró la Jueza.
Al momento de la inscripción se solicita un certificado de residencia en el departamento, el DNI y a partir de esto se inicia el proceso legal. Luego hay informes psicológicos, médicos y una encuesta social y esta tal vez sea una de las principales fallas del sistema local ya que los estudios se realizan apenas se inicia el trámite. Todos sabemos de los tiempos de la justicia y lo engorroso que resulta cualquier tipo de trámite judicial, entonces si luego hay que esperar diez años para adoptar, evidentemente los estudios serán poco coincidentes con la situación actual de los pretensos (adoptantes).
“A nivel nacional existe un organismo unificado para adopción pero la provincia de Mendoza no adhiere al mismo. En nuestra provincia, cuando hay un chiquito para adoptar primero se verifica si en la provincia hay alguna familia que reúna los requisitos, si no hay se extiende la búsqueda a la región de Cuyo y así sucesivamente, esto es para resguardar a cada niño y no quietarlo de sus costumbres. Imaginate que no es lo mismo vivir en San Rafael que vivir en Chubut” dijo la juez de familia.
Respecto de la nueva Ley de Adopción, que espera desde hace un par de años un tratamiento legislativo, la doctora Simón aseguró que la actual Ley no es mala pero si se aprueba, muchos serán los cambios favorables. Entre ellos destacó el tiempo que pasa un niño judicializado para poder ser adoptado. En estos momentos es de 1 año y con la nueva ley baja a 6 meses.
Con el correr del tiempo las parejas cambian o no, pero sin duda el tiempo transcurrido entre la inscripción y la posible adopción hace que la situación de cada ser humano sea diferente a la del momento de la solicitud.
“Una vez estuve por dar un bebé en adopción y entrevisté a los primeras parejas de la lista y desistieron. En Mendoza, en la primera circunscripción esto se maneja muy distinto porque a partir de la creación del RUA se estableció que cada circunscripción debía tener una delegación que se encargue, con equipos idóneos, de llevar adelante el proceso de adopción. Por eso estoy buscando que se abra la delegación que corresponde en el sur”
En el Registro Único de Adopción (RUA) a raíz de los tiempos y demoras en la adopción al momento de la inscripción no realiza las pericias psicológicas ni sociales sino que lo hace cuando la pareja está con posibilidades claras de poder adoptar.
La última inscripción en el registro local fue el lunes pasado, lo que demuestra que el interés de la gente está presente pese a las tediosas demoras.