Materiales necesarios. Un par de bandejas o cestas de mimbre, un taladro y un metro. Cuatro patas alargadas, cuatro patas bajas redondas, pintura (en este caso azul), barniz negro, un pincel y una brocha.
Paso 1
Marcar con un lápiz en la parte trasera de la bandeja, el lugar donde se van a fijar las patas. Para que las cuatro resulten equidistantes, usar un metro.
Paso 2
Taladrar en cada uno de los puntos marcados. Utilizar para ello una broca con un diámetro adecuado al de las tuercas que incorporan las patas.
Paso 3
Aplicar una mano de pintura azul por toda la superficie de las patas con ayuda de la brocha. Dejar secar al menos una hora y dar otra mano.
Paso 4
Dar un acabado envejecido a las patas aplicando, con ayuda del pincel o brocha, pinceladas finas de barniz siguiendo siempre la misma dirección.
Paso 5
Colocar las patas en la parte trasera de la bandeja sobre los orificios practicados e ir girando hasta lograr que la pieza enroscada penetre del todo y se fije bien.
Paso 6
Atornillar la tuerca por el interior de la bandeja hasta su tope, de modo que quede perfectamente fijada. Hacer lo mismo con la otra bandeja de fibra.