Una vez definido el destino del enjuiciamiento a la conducta de Joaquín de Rosas como fiscal de Estado, ahora hay que ver que cuál será la actitud del funcionario cuyo cargo tiene rango constitucional y es equivalente a un magistrado de la Provincia.
De Rosas podría, a partir de este momento, decidir su renuncia al cargo y esperar que el Gobernador acepte esa dimisión.
También podría dejar avanzar el proceso de enjuiciamiento y defenderse, algo que parece improbable.
Hasta ahora parece que el camino más accesible es la renuncia y desarticular el Jury de Enjuiciamiento para evitar lo que en política llaman la "parrilla".
De este modo podría encarar su trámite jubilatorio y lograría retirarse con el sueldo como fiscal de Estado.
También esta alternativa parece ser la más conveniente para Paco Pérez que se sacará de encima un lastre pesado en que se ha convertido De Rosas y si se produce la vacante en la Fiscalía de Estado ya tendrá dos espacios que deberá cubrir y más poder para decidir sobre estamentos estatales de importancia. El casillero que ya tiene que cubrir es que dejó en la Corte Fernando Romano.
Fuente: Jorge Fernandez Rojas/MDZ
Dos opciones para Joaquin De Rosas: el juicio o la renuncia
El fiscal de Estado a partir de hoy está suspendido. El proceso de enjuiciamiento avanzará sólo si él quiere. La renuncia le podría evitar el escaldo público, aunque eso depende de la voluntad del gobernador. ¿Qué hará?. Por Jorge Fernandez Rojas.