Living alargado
Para aprovechar al máximo el espacio en este living rectangular, se situó el estar junto a la ventana, con los sofás en paralelo: al fondo, tapizado en beige, y el que tiene la manta, más claro. La librería y la zona de la tele se ubicó justo entre los dos sofás, junto a la pared. A continuación se situó el comedor y, además, se unificaron los ambientes con tonos claros pintando las paredes en un color crema y utilizando el beige y el blanco en mobiliario y complementos, como las alfombras colocadas en ambas zonas.
Comedor con encanto
Se le dio un aire romántico con la mesa y las sillas "envejecidas". El mantel, a tono con este estilo, al igual que la vajilla y las copas. Para iluminar el espacio, se utilizó una lámpara de techo, más las pantallas, y otra de sobremesa sobre la mesa-aparador. En la pared, un espejo-jaula.
Zona de estar funcional
Los sofás se organizaron en torno a la mesa ratona. La librería con hueco para la tele es práctica y de gran tamaño.
Detalles del sofá
Sofá en tono crudo y mesa ratona decorada con un ramo de margaritas.
Estampados que juegan entre sí
Para restar seriedad al ambiente, se pusieron cortinas y almohadones realizados con diferentes telas.
Para guardar la vajilla
Se utilizó una mesa-aparador sin puertas. Colocada en la parte trasera del sofá, funciona también como elemento divisorio entre el living y el comedor.
Con planta rectangular
El living se situó a la derecha de la puerta de acceso, con los sofás enfrentados y en perpendicular a la librería. A la izquierda se dispuso la zona de comedor, con mesa y sillas. Y separa ambos ambientes y da servicio al comedor una mesa-aparador que deja la vajilla a la vista.