Suponen que fue a partir de la intención de quemar malezas, costumbre que con frecuencia termina en siniestro ya que pocos saben controlar el fuego. Los bomberos tienen mucho trabajo estos días, a la poca humedad se suma la quema intencional para limpiar rápidamente predios que han sido invadidos por los matorrales.
El fotógrafo de Mediamza.com Mathias Guijarro siguió a los bomberos cuando estos se dirigían hacia la Villa y sirvió de testigo ya que una de las casas estaba aparentemente deshabitada y era necesario ingresar a ella. El hecho fue en un predio cercano a la policía de aquel distrito y el propietario de una de las viviendas no se había percatado del peligro que podía correr su morada. Sólo cuando llegaron los bomberos e ingresaron al lugar, el hombre que aparentemente dormía, fue sorprendido por lo que vio: bomberos apagando el fuego y testigo con cámara.
No hubo que lamentar pérdidas cuantiosas pero peligraron las viviendas cercanas al siniestro.