El dúplex se encuentra en el barrio de Shoreditch, en Londres y pertenece a Gala González, una diseñadora de indumentaria y autora de un blog fashionista.
¿Qué prima en la decoración? La comodidad, que sea práctico y hogareño. El ambiente un poco hippy y el espacio que permitió poner los muebles “descolocados”.
Abundan los colores neutros, los espacios limpios con un toque bohemio y cierto desorden.
El dormitorio es el rincón favorito de la dueña de casa ya que pasa muchas horas en él trabajando. Lo llama “la cueva” porque es abuhardillado, tiene una luz algo melancólica, es un espacio muy personal.
Espacios luminosos
Para mantener la sensación de amplitud, la zona de trabajo se armó en el centro con una mesa antigua y unas sillas de madera. La lámpara de techo es de papel.
Un punto ecléctico
En el living, sobre el sofá, manta de Hermès; almohadones a rayas en blanco y negro, y verde. En la pared, cabeza de vaca.
En clave british
Los colores de la bandera inglesa visten el dormitorio. En la cama, almohadones en azul y rojo; mantas de Hermès. La pared está decorada con objetos diversos como un disco, un póster...
Extrema sencillez
Es lo que caracteriza a la cocina, que carece de armarios en la parte superior y está equipada con lo básico. La heladera se customizó con fotos. Al lado, sobre un maniquí de Adolfo
Domínguez, un kimono japonés.
Todo un clásico
Un sofá Chester de cuero verde da personalidad al estar. El almohadón, al igual que la lámpara
de pie de metal naranja aportan color. La mesa de centro es un modelo de Ikea.
Área de descanso
Junto a la ventana, un palé con almohadones, hace las veces de sofá.
Flamenco Look
En el baño, que tiene un encantador aire rústico, se destaca la cortina de volados.
Territorio hippy
El cartel de la pared marca el estilo de este rincón, con una butaca redonda de bambú de un
mercadillo y un almohadón. Unos archivadores de CD’s sirven de mesita auxiliar. Sobre ellos, jarrones de Adolfo Domínguez.