Confirmar si alguien nos está siendo infiel, ahora parece estar al alcance de las manos. El servicio se contrata por teléfono y con absoluta reserva un detective se encarga de planear como descubrir a la persona que comete la infidelidad.
Mediamza.com dialogó con Franco (nombre ficticio para resguardar su verdadera identidad) quien se encarga desde hace más de cuatro de “pescar” infieles. Este oficio si bien es riesgoso le produce una gran dosis de adrenalina y en cada caso planea cuál será el plan a implementar para desenmascarar al infiel.
¿Cómo empezaste en este trabajo?
En realidad yo vivo de otro trabajo, pero no niego que esto me genera importantes ingresos económicos. En realidad comencé hace unos cuatro años a pedido de un amigo que sospechaba que su mujer lo engañaba, luego me llamó otra persona y de ahí se fueron generando contactos. Este trabajo es fluctuante, hacía unos tres meses que no tenía ningún y justamente ahora tengo dos. Pero hay épocas de mayor demanda y otras con menos.
Sin dar nombres obvio, contame ¿en qué andas ahora?
Tengo dos casos, en ambos las mujeres sospechan de sus maridos. Ando tras las pistas de un funcionario público y de un chofer de transporte público. Generalmente los casos se “resuelven” en poco tiempo entre dos y cuatro meses pero en otros podés estar hasta un año para descubrir el engaño. Al principio la gente que me contrata se muestra tímida y con un poco de vergüenza por la situación que le toca afrontar pero con el paso del tiempo se sueltan y me cuentan de todo.
¿Quién es más infiel, la mujer ó el hombre?
Mirá contrariamente a lo que se puede pensar los hombres son los que más sospechan que los están engañando. Al menos en mi experiencia he tenido muchos casos de hombres que hacen seguir a sus esposas o novias porque creen que le son infieles. Me pasa sobre todo con los que trabajan en el sur, en los pozos de petróleo, dejan acá a su mujer sola por varios días y esto les hace “ruido”. Pero no siempre las sospechas de infidelidad son ciertas, hay veces que se ha tratado de otra cosa y nada que ver con un engaño.
¿Cómo es tu plan de trabajo?
Dependen de cada caso. Generalmente comienzo seguir al infiel para conocer sus movimientos, horarios, gustos y estilo de vida y a partir de ello pienso y defino la estrategia a seguir. Mi función se acaba cuando los “atrapo” in fraganti. Ahí me comunico con quien me contrató, le paso la data justa… “está en tal lugar.. andá para allá” pero yo ahí me desaparezco porque hubo veces en que tuvo que intervenir la policía. Mi trabajo termina cuando el engañado se con sus propios ojos la infidelidad.
Los hoteles alojamiento siguen siendo los más requeridos pero también los encuentros pasionales se dan en cabañas de alquiler ó departamentos que son rentados por horas a pocas cuadras del centro sanrafaelino.
¿Hubo algún caso difícil de descubrir?
Si uno que fue bastante resonante en San Rafael. Eran dos matrimonios de amigos y uno de cada uno habían iniciado una relación, me entendés … la mujer de un matrimonio con el hombre del otro. Ese caso me llevó más de un año. Ambos eran muy cuidadosos y costó mucho descubrirlos.
¿Qué hacen los infieles para no ser descubiertos?
De todo hasta lo que no imaginás. Se cambian de auto, toman taxis, caminan, incluso viajan en colectivo para encontrarse con su amante. Lo más común es salir normalmente de la casa o del trabajo, estacionar el auto en centro y de ahí abordar un taxi. Otros tienen la complicidad de los amigos/as y les prestan los autos… Se encuentran en lugares muy reservados, hay un inmueble de alquiler que queda en un distrito, está tan bien hecho y pensado que prácticamente es imposible ver el auto que ingresa o si está o no dentro del lugar.
“Una vez tuve que saltar alambrados, una pared y correr por campos oscuros para verificar la sospecha, son gajes del oficio”, bromeó Franco.
Los horarios son muy relativos, muchos se ven dentro de la jornada laboral, otros a la noche, depende de la osadía de las personas.
El costo del servicio es variable, puede salir desde 1000 a 3000 pesos y el tiempo de la investigación también es relativo pero en unos tres meses se puede tener certeza si la sospecha es o no cierta. Fanco ha trabajo en más de 30 casos a lo largo de estos cuatro años de actividad.
Para todos aquellos que tengan duda de su pareja tienen la posibilidad de contratar este tipo de servicios acá en San Rafael. El trato es confidencial y quien requiere el servicio nunca conoce la verdadera identidad ni el rostro del “detective”, lo que garantiza transparencia al caso.