"Quizá la ciudad de Cochabamba no le despierte el apetito fashion de París o Nueva York como para ir de compras. En cualquier caso, haber puesto distancia le permitió tener una visión aún más certera del país. La Cristina que aparece en estas líneas conjuga los altos intereses de un jefe de Estado, como cuando confía lo que extraña la cadena nacional, con las obsesiones propias de una madre: revela que Máximo no le perdona haber pesificado 3 millones de dólares justo antes de la nueva corrida".
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Carta de la Presidenta al autor de esta columna
"No puedo más que agradecerle a Cristina la carta que me mandó desde Bolivia. Se ve que estaba aburrida, porque no me la imagino sentándose a escribir en medio de un viaje oficial al exterior". La columna de Carlos Raymundo Roberts en La Nación.