Consejos para comprar plantas sanas

Lo recomendable es acudir a establecimientos especializados -viveros, floristerías-; y no comprar las plantas que tengan hojas marchitas, amarillentas, con bordes resecos o agujeros. Aunque algunas cuestiones resultan casi obvias, otras no lo son tanto... ¿Cómo luce una planta "proporcionada"? ¿Cómo deben ser las raíces? ¿Y el transporte a casa? Aquí, todos los tips.

- Elegí aquellas plantas que se adapten más a las condiciones que van a tener en tu casa o jardín.
- Es aconsejable acudir a establecimientos especializados (viveros, floristerías) antes que a otros más generales, pues además de tener precios más económicos, en estos últimos los empleados no suelen estar muy preparados.

- Las etiquetas ayudan mucho y si la planta es venenosa debe indicarlo.

- No compres las plantas que tengan hojas marchitas, amarillentas, con bordes resecos o agujeros.

- Observá bien el haz y el envés para comprobar que no existan manchas, síntomas de enfermedades fúngicas. Además existe el peligro de introducir con ellas plagas o enfermedades en nuestra casa, con riesgo de contagio para las demás plantas.

- Evitá las plantas cuyos tallos se presentan muy larguiruchos y bastante desnudos de hojas.

- La planta debe estar proporcionada, la parte aérea debe estar compensada con el tamaño de la maceta.

- Las raíces deben ser abundantes, de color claro (lo que indica buena salud y crecimiento).
Desechá toda planta con raíces muy oscuras o blandengues, signo de pudrición generalmente por encharcamiento.

- Comprá plantas pequeñas, compactas y con brotes nuevos, que además de ser más baratas se adaptan mejor que los ejemplares grandes que llevan mucho tiempo en los viveros.


- Elegí plantas que tengan muchos capullos por abrir en lugar de muchas flores ya abiertas.

- No escojas las plantas cuyas raíces asoman por el agujero de drenaje de los recipientes o que aparecen en la superficie de la tierra, síntomas de que la planta lleva mucho tiempo en la misma maceta.

- No temas levantar los arbustos y otras plantas agarrándolos por el tallo y sacarlos de su contenedor para comprobar que el cepellón permanece intacto y no se desmorona. Unas raíces que se desnudan de la tierra es señal de que la planta está recién trasplantada y podría tener problemas de arraigue.

- Si está seca, con verdín, moho en la superficie o presenta malas hierbas, es mejor elegir otra.

- En cuanto al transporte a casa, el frío puede afectar a las más sensibles, sobre todo a las plantas de interior.



Fuente: Infojardín