Rosas bien cuidadas

Conocidas desde la antigüedad, ya se cultivaban en los Jardines de Babilonia y los griegos y romanos las apreciaban mucho, tanto por sus características ornamentales como por sus propiedades medicinales y aromáticas. Hay más de 30 mil variedades en todo el mundo y son perfectas para tenerlas en terrazas y jardines, aunque también podés cultivar dentro de casa el rosal enano. Te contamos cómo cuidarlas.

Tradicionalmente las rosas se han considerado símbolo de amor y belleza, tanto es así que los griegos se las dedicaron a la diosa Afrodita.

Conocidas desde la antigüedad, las rosas ya se cultivaban en los Jardines de Babilonia y los griegos y romanos las apreciaban mucho, tanto por sus características ornamentales como por sus propiedades medicinales y aromáticas. Hay más de 30.000 variedades en todo el mundo y cada año aparecen muchísimas especies nuevas, procedentes de injertos.

Tradicionalmente los rosales se clasifican y diferencian en tres grupos: silvestres, que son las que nacen y crecen de forma salvaje en plena naturaleza; antiguos, variedades aparecidas antes de 1867 (año en el que se crea el primer ejemplar híbrido, conocido como La France , y modernos, que son todas las variedades que aparecen justo después de 1867.

 

¿Qué variedad es la más adecuada para interior?

Lo más fácil de cultivar dentro de casa es el rosal enano. Produce flores pequeñas pero muy decorativas. Necesita mucha luz y hay que tener especial cuidado con la sequedad del ambiente.

 

¿Cuál es la variedad más adecuada para plantar en la terraza?

La variedad indicada arriba también es muy adecuada para plantar en terrazas. Si querés decorar una celosía, los rosales trepadores son realmente espectaculares.

¿Qué cuidados básicos necesitan?

Fundamentalmente mucha luz, un buen riego y abonar como te indicamos en la ficha técnica. Si están en el jardín necesitan espacio, es decir, dejá al menos un metro entre planta y planta para que se desarrolle bien. Además hay que podarlos en primavera.

¿Cómo conseguir que tenga más flores?

Abonala en periodo de floración, podala cuando veas las primeras yemas, dejando las ramas aproximadamente a la mitad, quitá las flores cuando se marchiten y regá.

Ficha técnica

Luz: Colocalas en un lugar con gran cantidad de luz, evitando que les dé directamente el sol y las corrientes de aire. Sacalas al exterior en verano, durante las horas de menos calor.

Temperatura: Tendrás que tener cuidado con el frío y también con las temperaturas extremas: inferiores a 10º y superiores a 21º C. Necesita un ambiente con bastante humedad, sobre todo cuando hace calor.

Riego: En invierno, regá cuando veas que la tierra está casi seca. En verano hacelo frecuentemente. Asegurate siempre de que la maceta tenga un buen drenaje y no se encharque.

Abono: En época de crecimiento, cada 14 días aproximadamente. Luego, suspendé el abono para que los tallos maduren bien; es muy importante abonar regularmente.