Cambio de época: ahora le toca el turno a la Vendimia

Cinco hacedores culturales se reunieron para hablar sobre la fiesta mayor de los mendocinos. Tanto desde el Gobierno como desde la parte privada se acordó que es necesario renovar y buscar nuevos caminos. Nos juntamos en el Kato Café. Un desafío para muchos que comenzó desde MDZ.

Los participantes del encuentro. Foto: Alf Ponce / MDZ
Los participantes del encuentro. Foto: Alf Ponce / MDZ

Cuando el gobernador de la provincia, Francisco Pérez, ofreció su discurso en la Legislatura el 1 de mayo, más de uno se mostró sorprendido al hacer anuncios sobre cultura y, específicamente, al hablar sobre la renovación de la Fiesta Nacional de la Vendimia.

En ese contexto, Pérez anunció: “Ha llegado también la hora de renovar nuestra Fiesta Nacional de la Vendimia. Preservando su tradición pero desarrollando todo su potencial,  sumaremos más figuras provinciales, nacionales e internacionales que protagonizarán un nuevo ciclo vendimial.

Como primera medida pondremos en marcha el programa "10 noches de Vendimia" agregando más noches al acto central, para que más mendocinos y mendocinas, sobre todo los productores y contratistas, también puedan asistir a disfrutar del festejo que hace honor al trabajo que realizan cada año. Vamos a transformar la Fiesta Nacional de la Vendimia para que brille en su esencia el Espíritu Grande de Mendoza”.

Pedro Marabini, Pablo Moreno, Laura Fuertes, Darío Anís y Fabricio Centorbi.


Por este motivo y con el fin de hablar sobre nuestra fiesta mayor, MDZ reunió en el Kato Café a Fabricio Centorbi , subsecretario de Gestión Cultural de la provincia; Pedro Marabini, director de fiestas nacionales y ex ministro de Turismo y Cultura; Laura Fuertes y Pablo Moreno, directores de fiestas departamentales y de eventos privados; y el actor Darío Anís, participante de un sinnúmero de equipos vendimiales.



En uno de los livings de Kato Bar, los cinco se reunieron tras aceptar la invitación de MDZ para dialogar e intercambiar ideas sobre la Fiesta Nacional de la Vendimia, sobre la necesidad de cambios y la inminente renovación que se avizora.

MDZ: ¿Cómo se toma lo de las diez noches de Vendimia?
Fabricio Centorbi (FC):

Esto es algo en que se está trabajando. Desde luego que no estamos hablando de diez noches de espectáculo sino que es diez días de eventos. En este plan hemos detectado que se podría hacer una noche exclusivamente para turistas, para poder descomprimir el Frank Romero Day. Generalmente al turista no le interesa la elección de la reina y por eso estamos pensando en hacer una noche exclusiva para ellos, que sería la cuarta. Las otras tres noches serían para los mendocinos y allí entra lo que propuso el gobernador de darle más lugar a los productores.

La otra idea es aprovechar el imponente montaje que se despliega en el teatro griego y estamos pensando en aprovechar los días después, con algo relacionado con la música, sin el Acto Central y con la participación de figuras nacionales e internacionales, con algo que sea como el Festival de la Canción Vendimia o algo similar, donde los mendocinos tendrán una participación destacada.

Después hay algo sustancial para la Vendimia que viene y es que se cumplen cincuenta años de fiestas en el Frank Romero Day. La primera fue en 1963, y por ahí sería necesario incluir algo de eso en el próximo concurso de guión, que haga mención sobre este tema. Fijate que se 77 años de Vendimia, 50 en el Fran Romero Day es muy fuerte.

Después, la idea es abordar la Vendimia no sólo en la hora y media que abarca el Acto Central. Este año recuperamos el Baile de las reinas y pensamos que el año que viene podría tener un día exclusivo para eso.

Y también vamos por la recuperación de los servicios, cosa que empezamos este año. Ya pusimos agua, baños, regalamos frutas y almohadones en los cerros. Hay que pensar mucho del escenario para el otro lado. La gente tiene que estar más cómoda. En eso se basa la renovación. Pero eso sí, el gobernador nos ha pedido que no se puede tocar los símbolos. La Vía Blanca debe ser la Vía Blanca, la Bendición de los Frutos debe ser el primer acto de Vendimia y así con todo.


 
MDZ: ¿Se pueden modernizar los símbolos?
FC: Por supuesto, se puede innovar y modernizar sin perder de vista que las estrellas de la noche tienen que ser las reinas departamentales. Este año ya empezamos a mostrar algo en la Vía Blanca, con un show aéreo, pero las estrellas de las noches tienen que ser las candidatas. Ellas representan al pueblo.

Laura Fuertes (LF):

Tengo 35 Vendimias hechas y como hacedoras vendimial me pareció buenísimo escuchar la noticia de agregar más noches a nuestra fiesta mayor. Modernizar y proponer cosas nuevas también significa que se debe contar con un presupuesto especial y que no muchas veces se cuenta. Creo que el Gobierno tiene que cerrar los ojos y apostar a esto. De esto te das cuenta cuando salís a otros lados, donde descubrís que Mendoza es Vendimia.
Pedro Marabini (PMA): Debo felicitar al gobernador porque que la primera figura política de la provincia, se ocupe en su discurso de hablar de Vendimia y de la cultura, es algo que –como hombre de la cultura que soy- me enorgullece y me pone muy contento. Con respecto a lo de las diez noches, es ideal que sea así. Quienes me conocen saben que siempre traté de hacer algo así. Incluso, en su momento, se creó el Pacsem (Programa de actividades culturales y socioeconómicas de Mendoza) en función de eso. La idea era que esa entidad trabajara y difundiera las actividades culturales mendocinas. Si bien empezó con ímpetu, se fue perdiendo efectividad en el trabajo debido a las sucesivas reglamentaciones que se le impusieron a la Vendimia. De a poco se fue restringiendo con porcentajes que se le han puesto al Acto Central (músicos, música en vivo, bailarines) y todo eso fue restringiendo la actividad creativa de los que se presentan a un concurso. La Vendimia debe contener a los mendocinos y últimamente se ha visto muy esquematizada. Pero es muy popular, dentro y fuera de Mendoza. También sabemos los compromisos que asumen los empresarios para esta época, con la intención de acoplarse porque la Vendimia también les puede servir. Creo que es fantástico que sean diez días y que crezca en más en el tiempo.

MDZ: Hay algo que pasa y es que el turista que viene a la Bendición de los Frutos no tiene nada que hacer hasta el viernes, día de la Vía Blanca.
Darío Anís (DA): Hasta hora se ha dado que hay actividades en solitario, como la Semana Federal o Verano Vendimia. Lo ideal es que pasen a ser parte de un todo de Vendimia y allí se vea esto de las diez noches.

Pablo Moreno (PMO):

Si bien me encanta la idea de los diez días –y este año ya se hizo algo que puede llegar a parecerse- creo que estamos ante un panorama de crisis mundial, donde debe existir una moderación en los gastos, es necesario contar con un presupuesto sólo para eso. Y me pregunto: ¿el resto del año cultural no se verá afectado por el gesto de Vendimia? Porque acá se deben hacer cosas todo el año y no sólo para febrero y marzo. Sería buenísimo que se den más diez días de otras cosas durante el año.
FC: Este año, por más que el presupuesto ya estaba prediseñado, el gobernador decidió separar los presupuestos de Cultura y de Vendimia y eso es todo un paso adelante. Esto no deja de ser una inversión y si bien lo ideal es tratar de sostener esta idea durante todo el año, la marca “Vendimia” es la que representa a Mendoza. La ganancia que le produce a la provincia la llegada de turistas es notable. Este tipo de inversión tiene que ver con el modelo de provincia que uno quiere. Adelanto algo: por orden del gobernador estamos trabajando para conseguir que se pase a un nivel superior: que sea la Fiesta Internacional de la Vendimia. Para eso, indefectiblemente, hay que invertir.
PMA: La Fiesta de la Vendimia, esta que se viene, tiene que ser un disparador de diferentes productos que durante el año deberían funcionar muy bien. Mendoza tiene íconos culturales que pueden ser complementarios de la Vendimia o bien se pueden tratar de manera individual, pero que tiene mucho valor. Lo importante es que la producción de los hechos culturales tenga la posibilidad de no morir en el intento, que no sean efímeras. Hay cosas que se están dando y que sería bueno continuarlas, armar un calendario nacional. Siempre se espera que el Estado genere todo y hay límites presupuestarios que condicionan. Los funcionarios no tienen la obligación de ser creativos. Si lo son, mucho mejor.
DA: Yo no estoy en representación de los artistas pero estoy acá, sentado, porque soy un artista. He pasado por todos los lugares de Vendimia y no me falta nada. Coincido con Pedro con el hecho de que me sentí muy contento cuando escuché al gobernador hablar tanto de cultura en su discurso. Siempre –honestamente lo digo- me quedé con ganas de escuchar algo así en los diferentes discursos de los diferentes gobernadores. Nunca se habló de proyectos, siempre se hizo balance de gestión. Y eso me dejó muy bien. También me preocupa el tema presupuestario. ¿Hay plata para hacer lo que quiere hacer? No puede ser que en la Vendimia no haya una gran bodega como sponsor. Es algo inentendible, que no se entiende. Los vinos mendocinos brillan en el mundo y las bodegas no apuestan nada en la fiesta.


MDZ: Entonces, estamos de acuerdo que hay que cambiar…
FC: No todo tiene que estar supeditado a lo que pase en el Acto Central. Este es el concepto que manejamos ahora. Hemos hecho un estudio de lo que significa el tema técnico del Acto Central y hay diferencias mínimas de valores a la hora de contratar para tres o seis noches. Hay Vendimias donde no se pudo ensayar en la noche previa con luces porque el gasto no se los permitía. Es tan grande la inversión que estos detalles no pueden pasar desapercibidos.

PMA:

En Mendoza nadie se hizo rico por trabajar en una Vendimia. Pero es necesario empezar a pensar que compromiso asume la actividad privada ante estas propuestas. Nosotros queremos una Mendoza que no puede quedarse atrás. Esta es una provincia que siempre fue muy vanguardista en el tema cultural. Tal vez, trabajando con la Ley de Mecenazgo se pueda llegar a interesar a los privados en invertir en cultura. Hay que tentar a que la actividad privada se sume a esta propuesta. Es fundamental trabajar en conjunto entre Estado y privados. Pero con ese mismo criterio hay que definir la posición de saber cómo se obtienen recursos para que Mendoza no muera.
PMO: Tal vez sería bueno organizar cosas por oasis o regiones o como lo quieran llamar para que el turista y el mendocino sepa que si viene a la Vendimia se verá obligado de conocer cosas. Hay un crecimiento de los departamentos que es notable.
LF: Y las Vendimias departamentales han crecido tanto que son un excusa perfecta para tentar al turismo.
FC: Este año hubo muy buenas Vendimias departamentales. Hay que avanzar a cosas como que sea obligatorio que todos los distritos tengan su Vendimia. Ese es el principio. Y utilizar las Vendimias departamentales como formadoras de futuros directores, artistas, bailarines.
PMO: Todos deseamos que sea internacional nuestra Vendimia. Y hay dos eventos que pueden servir como referencia: uno es La Chaya (en La Rioja) y otro es Jesús María (Córdoba) que no son festivales artistadependientes. Ahí lo que importa es otra cosa. Y la Vendimia nuestra también tiene esa impronta. Ninguno de los que va al Frank Romero Day es para ver a un artista. Va a ver la fiesta grande de los mendocinos. Es infalible. Aún la que menos nos gustaron nos sacaron lágrimas.
FC: El tema es que se nos está produciendo un grave problema de convivencia entre los dos espectáculos. Y este año lo padecimos. No pueden convivir grandes puestas de Vendimia con las técnicas de los grandes artistas. Es un limitante.

MDZ: ¿Nos gusta el formato que tiene la Fiesta Nacional de la Vendimia?
PMA: Coincido con el gobernador y creo que ha llegado el momento de repensar la Vendimia. Hay ciclos cumplidos y es necesario analizar todo de nuevo. Antes se destacaba lo manual, lo artesanal, y si bien habría que conservar algo de eso, los costos serías enormes. Hay que respetar esto pero hay recursos extraordinarios que pueden ser utilizados. La Vendimia está hecha con íconos importantes, que pueden estar en el mismo argumento, pero que se puede mostrar distinto.
LF: Creo que a todos nos gusta la Vendimia y todos tenemos diferentes miradas. Hay que tener mucho cuidado con los cambios porque los que aman a la Vendimia pueden sentirse avasallados.

DA:

Soy muy crítico de Vendimia y creo que hay que repensar la fiesta. Hay un montón de gente que ama la Vendimia y otros que no lo viven así, que no la sienten, que no le causa nada. Yo escuché a un director de teatro decir “no entiendo a esta gente que se pelea por dirigir una Vendimia”. La Vendimia es un hecho popular.
PMO: También es cierto que hay muchos que nos creemos con derechos adquiridos y cada uno tiene sus razones. La realidad es que yo me encontré trabajando en un Vendimia hace muchos años atrás, con un director que ganó el concurso y cuando se sentó en el Frank Romero Day dijo: “Pensar que esta es la primera vez que yo vengo acá y nunca en mi vida vi una Vendimia”. Eso es grave y no debe suceder.
FC: Por eso nosotros estamos trabajando muchísimo para coordinar el calendario de Vendimias departamentales. Lo que pasó este año que hubo cuatro fiestas en una misma noche no puede suceder más. Hay un seguimiento que se debe respetar. Si arrancás en enero y usás los viernes, sábados y domingos te alcanza para cumplir con todas.

MDZ: ¿Tiene que haber una mayor flexibilización en el reglamento del guión de Vendimia?
PMA: Hay cosas que deben estar y en el ingenio creativo se verá de qué forma se coloca. El mayor problema que existe en la Vendimia es cuando te pautan de qué tenés que hablar y, además, te piden innovación, sin salirte de algunas fórmulas. Esas son las grandes discusiones que genera la fiesta. No puede estar condicionada la idea. Hay que trabajar con una estructura en el que se le de la libertad al jurado de elegir lo que se presenta en el coloquio. Los porcentajes que se manejan ahora condicionan mucho.
LF: Así, con estas condiciones, terminás haciendo una fiesta para cumplir con el reglamento. Como directora departamental siempre tuve en cuenta muchas cosas que en la Central no se puede hacer. Acá hay que cambiar la historia de que los actores salen de choclos, porque están desaprovechando su capacidad actoral. En esa parte es donde nos equivocamos. Ni la fiesta ni los artistas merecen eso.
DA: De todas maneras, creo que ha crecido el término: ya no se habla de actores, bailarines, figurantes. Son “artistas de Vendimia”. Y mi propuesta es que hay que afinar la puntería en el cásting. El artista de Vendimia tiene que saber bailar, actuar, conocer el género Vendimia.

Pensar y trabajar entre todos para lograr un cambio

MDZ: Nosotros estamos discutiendo esto, pero siempre la Vendimia termina siendo ovacionada y con la gente de pie.
PMO: Es fácil hacer que la gente se emocione. La señora que preparó la canasta con comida y bebidas, que fue en micro y se instaló en los cerros, va predispuesta a disfrutar. Está lista para aplaudir. O los que van a la repetición sin saber qué artistas hay, sino a ver el acto. Es un público cautivo. El salto que hay que dar es no conformarse con eso, que si o si va a aplaudir.
LF: A nosotros nos ha pasado en los departamentos, que la gente empieza a exigir más y más.
FC: Sabemos que el Acto Central es el que siempre está en discusión y que detona los conflictos, pero sabemos muy bien que esa instancia no es la Vendimia. Es una parte. Creo que la gente va –en primer lugar- a ver qué reina sale elegida. En segundo lugar, la pasa bien con el espectáculo porque está predispuesto a eso. En esta primera Vendimia que pasé como parte de la organización, descubrí que no todo el mundo está atento a todos los detalles. Capaz que en un punto neurálgico de la escena, el señor se agacha a sacar el sanguche de la canasta y no lo vio. En un teatro no sucede eso, pero si pasa allá por la magnificencia del escenario. Los funcionarios van a pasar, los técnicos van a pasar y la Vendimia estará por sobre todo, porque representa algo que sucede en la vida cotidiana de los mendocinos.
PMA: Una de las grandes discusiones es sobre si es o no un género. Y si es o no un ritual. Lo cierto es que es un espectáculo multimedial que tiene condimentos especiales. Por eso creo que hay que trabajar mucho también en aquellos que opinan sobre la Vendimia. Si voy a hablar si me gusta o no porque me dicen que es un género y al verla no resulta ser tal cosa, la voy  a criticar desde un punto de vista equivocado. Hay que tratar de entender desde que lado se la valora o critica. Los medios también deben crecer en eso. Acá, al otro día de la fiesta, se nos presenta un panorama de desánimo total porque todo el esfuerzo se muere porque a alguien no le gustó, sin conocer para nada el proceso de trabajo. Hoy sos vos, y mañana ella, y hay que aceptar a los que trabajan.
DA: Hay que proponer un respeto a la Vendimia. Voy a matar al mensajero: los medios tienen una parte fundamental en esta fiesta. Me parece buenísimo que haya críticas de eruditos, análisis y otras cosas pero me gustaría que eso pasar durante todo el año, no sólo en esa noche. Este año, leí críticas que fueron crueles y uno ve el esfuerzo que se hizo para llegar a ese trabajo. Y duele. Sueño con dirigir la Vendimia alguna vez pero sería tremendo leer las críticas que se hacen mirando desde ese lugar. Está bueno el análisis pormenorizado y sociológico pero hay que entender lo de la fiesta popular.
LF: Y hay que manejar otros textos en el guión, Por ahí, son tan elevados que no los entiende nadie y la fiesta termina siendo un hecho coreográfico porque el contenido es inentendible. Muchas veces no se entiende lo que se quiere decir.


MDZ: Vamos a las conclusiones: estamos parados ante un momento de apertura muy importante.
DA: Es una necesidad el cambiar. Lo necesitamos todos: los hacedores y el pueblo. Estamos ante un momento bisagra de la fiesta.
PMA: Me gustó estar acá porque se han planteado cosas prácticas. Faltan muchas voces y estamos empezando con el cambio. Creo que estos cambios empezaron por buen camino. Hay que ser prácticos. No se puede llegar al final improvisando.
FC: Nosotros queremos empezar a cambiar. Y si queremos hacerlo seriamente deberíamos hacer el concurso de guión y equipo para Vendimia ahora, en junio y anunciar entre agosto y setiembre los ganadores.
PMO: ¿Cuáles son los motivos por los que no se pueden adelantar esos tiempos?
FC: Falta de organización en la mayoría de los casos. Y porque presupuestariamente no se puede imputar este año un gasto del año siguiente.
PMO: El poder anunciar lo antes posible quienes serán los que trabajan en la Vendimia Central, libera a un montón de directores para que puedan mostrar su trabajo en otros departamentos. Es algo sano.
FC: Ya estamos trabajando en algo importante y es que la música de la Vendimia esté en diciembre. No queremos que la música se estrene la noche de la fiesta. La gente tiene que llegar con las canciones incorporadas, conociéndolas, para que sean familiares.
PMO: Para mí, a modo de conclusión, creo que hay que llamar a los hacedores a generar cambios, de manera urgente. Todos los queremos.
FC: Una vez que pase el último foro, nos reuniremos con los 18 directores de cultura departamentales para empezar a unir criterios. Sabemos que hay que cambiar. Y también hay que sumar a los medios de comunicación.
PMA: Es necesario revalorizar las Vendimias departamentales, porque son las que generan la experiencia, el entrenamiento. Es un laboratorio.
LF: Pienso que estamos frente a una etapa de cambios. Hay que aprovecharlo, tratar de buscar cosas nuevas, hay que apoyar a los nuevos, a los que vienen con gran creatividad. Es el momento.
PMO: Y se tiene que hacer un trabajo de interconexión entre todos los eventos del verano mendocino. Tenemos mucho para ofrecer.
DA: Creo que lo fundamental es que todos podamos trabajar un año completo, que termine una Vendimia y a la semana ya se esté pensando en la del año que viene. Hay dos cosas que creo que son fundamentales: la Vendimia y no tiene su lugar, su espacio, su edificio, donde trabaje gente para eso, donde esté el Museo de Vendimia. Y llevamos 76 años de fiestas… Y también hay que meter mano a la Vía Blanca y el Carrusel. Hay que revisar las formas, los trabajos, que no sea tan descuidado.
FC: Creo que antes que termine el año, muchas cosas van a cambiar.