Además de ser el espacio donde los niños descansan, la habitación forma parte de su micro universo y es por eso que la elección de los muebles y más tarde su distribución en el lugar debe responder a sus necesidades.
Para ello, además de contar con elementos funcionales que le permitan dormir cómodos, es importante crear un espacio de estímulo donde jugar y estudiar resulte posible -en el caso de no contar con una sala dedicada a tal fin-.
¿Cómo? Hay criterios a tener en cuenta: optimizar los espacios de guardado y buscar muebles que además de ser resistentes y durables sean seguros son factores importantes. Los fabricantes sugieren evitar mesadas de vidrio por resultar peligrosas y orientarse por puntas redondeadas. Sumado a eso, pensar en materiales no tóxicos y amigables con el medio ambiente puede ser una buena alternativa a considerar.
Durante los primeros años, contar con muebles adaptables es una gran ventaja, así como incorporar nuevas tendencias y animarse a cambiar: los colores dejaron de estar ligados al género para darle paso a un abanico de tonalidades donde la obviedad quedó afuera. Tener una temática inspiradora vinculada a sus preferencias o incluir accesorios con los que se sientan a gusto es otro aspecto positivo para que disfruten en todo momento de su propio espacio en la casa.