A los 62 años, Robin Gibb, fundador de los míticos Bee Gees junto a sus hermanos Barry y Maurice, murió ayer a causa de las complicaciones que sufrió tras una operación intestinal relacionada con el cáncer que padecía.
Teniendo en cuenta la carrera de este artista - que comenzó al calor de la escena pop inglesa de los 60’s pero estalló en los 70’s de la manó de la banda de sonido de Fiebre del sábado por la noche, que incluía los hits Stayin’ alive y How Deep is your love- sería injusto recordarlo con tristeza.
Junto a los Bee Gees, Robin encendió las pistas de baile y marcó a toda una generación que frente al ocaso del paraíso hippie y el obscuro panorama socio-económico de los 70’s eligió bailar y divertirse.
Bee Gees: For One Night Only - Live in Las Vegas, es un show grabado en la Ciudad del Pecado en el 2001, donde se puede disfrutar de los hermanos en plena forma interpretando sus clásicos de siempre y algunos hits enormes que compusieron para otros artistas pero nunca habían sido tocados por ellos en vivo.